La cifra de decesos asciende a 22 víctimas fatales en Kiev, capital de Ucrania, incluyendo cuatro menores, en uno de los mayores ataques aéreos rusos contra la nación kievita. Sobre el suceso, Estados Unidos se expresó con un calificativo de "amenaza", en referencia a los esfuerzos de paz de Donald Trump para Europa del este.
Rusia continúa con una intensa ofensiva de drones y misiles sobre ciudades ucranianas, quitándole posibilidades de éxito al impulso del presidente estadounidense para darle fin a la guerra.
Trump "no estaba contento", al ser informado de los ataques en la capital ucraniana, pero "tampoco estaba sorprendido", sostuvo la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt.
La reacción del mandatario estadounidense, quien se niega a atribuir mayores responsabilidades de la guerra sobre su par, Vladímir Putin, difiere, en su firmeza, de la de su enviado especial para Ucrania, Keith Kellogg.
El representante de la Casa Blanca se refirió a la incursión del Kremlin como "ataques atroces amenazan la paz que el presidente de Estados Unidos está buscando".
Embajador de EE.UU. en Francia criticó a los europeos
Por su parte, Charles Kushner, embajador de Estados Unidos en Francia, insistió, en una entrevista con la televisión francesa, en que el titular de la Casa Blanca ha conseguido un diálogo positivo de cara a una futura negociación que ponga fin a la guerra, mientras "los europeos no han logrado nada".
La incursión aérea afectó a zonas céntricas de la capital, y causó daños importantes en la representación de la Unión Europea y en la oficina del British Council.