El endeudamiento por encima de las posibilidades, gastar como si se fuera millonario generando un enorme déficit de las cajas públicas, son todos asuntos que en la Argentina conocemos muy bien, y también sus consecuencias, pero lo sorprendente es que ahora Estados Unidos también sufre por haberse endeudado por encima de sus posibilidades y matenido déficits fiscales durante años.
Esto se tradujo en la calificación crediticia de sus activos, que perdió su última nota de triple A, la máxima que otorgan las agencias de rating, para bajar a la AA1 según la calificadora Moody's, que modificó dicho índice como consecuencia del incremento de su deuda y sus persistentes déficits de tesorería.
El dato saliente es que la primera potencia mundial mantenía una calificación crediticia perfecta desde 1917 por parte de Moody's.
La agencia también alertó que los crecientes desequilibrios presupuestarios harán que Estados Unidos aumente su endeudamiento a un ritmo acelerado, lo cual presionaerá sobre las tasas de interés, y se mostró escéptica sobre las propuestas presupuestarias que están considerando los congresistas, señalando que descree que hagan algo relevante para reducir la persistente brecha entre el gasto público y los ingresos.
En las consideraciones que realizan, se destaca que las sucesivas administraciones y el Congreso "no han logrado un acuerdo sobre medidas para revertir la tendencia de grandes déficits fiscales anuales y los crecientes costos de los intereses", al tiempo que dejaron claro los evaluadores que esperan que los déficits federales aumenten, alcanzando casi el 9% del Producto Bruto en 2035, frente al 6,4% en 2024.
Los ítems que empeorarán ese desempeño son la suba de los pagos de intereses de la deuda, el incremento del gasto en derechos y la relativamente baja generación de ingresos.
Consenso entre calificadoras
El problema para el gobierno de Donald Trump es que la rebaja de Moody's significa que ninguna de las tres principales agencias de calificación crediticia otorga a Estados Unidos su mejor nota. Es que antes de esta, ya otra de las grandes, Fitch, había rebajado la calificación del país en 2023, citando preocupaciones fiscales, y había heche lo mismo Standard & Poor's en 2011.
Pero no todas son malas en el reporte de Moody's, ya que aun consideran que Estados Unidos mantiene "excepcionales fortalezas crediticias, como el tamaño, la resistencia y el dinamismo de su economía y el papel del dólar estadounidense como moneda de reserva mundial".
Un dato saliente es que espran que el país "continúe su larga historia de política monetaria muy eficaz dirigida por una Reserva Federal independiente", dicho esto justo durante una presidencia que mostró intenciones de meter mano en ese punto. Con esto, la prestigiosa agencia dio su apoyo a Jerome Powell, el jefe de la Reserva Federal que fue cuestionado por Trump por no rebajar las tasas, aunque ahora el presidente norteamericano bajó el tono de sus críticas.

