El titular de la cartera de Defensa de Bolivia, Edmundo Novillo, en acuerdo con su par, Mohammad Reza Ashtiani de Irán, ratificaron un acuerdo entre Teherán y La Paz, con el propósito de suministrar y asistir al país sudamericano en la lucha contra el narcotráfico y en el mejoramiento de la seguridad de sus fronteras.
Los detalles del acuerdo
De acuerdo al documento, Irán planea proporcionar los equipos militares y la capacitación técnica para cubrir necesidades específicas de defensa de Bolivia. El país persa suministrará drones de vigilancias a la nación del altiplano, como parte de un paquete de exportaciones militares que el régimen revolucionario está ofreciendo a diferentes estados.
En contraste con Argentina, Brasil y otros países de la región, Bolivia no ha condenado oficialmente las acciones de Hamás. En su lugar, el Ministerio de Relaciones Exteriores hizo un llamamiento por la paz y criticó la inacción de la ONU.
Preocupación regional
En Argentina, referentes de la oposición están planteando cuestionamientos al acuerdo entre ambas naciones y el oficialismo no emite comentarios sobre las acciones del gobierno de Luis Arce, pero, por los trascendidos, observan con preocupación e inquietud el tratado militar.
Este acuerdo de defensa se produce en un momento de conflicto creciente entre Israel y las milicias palestinas de la Franja de Gaza, generando tensiones crecientes en Oriente Medio y señalamientos directos al gobierno iraní, considerado un sospechoso de haber financiado y respaldado los atentados acaecidos durante el pasado fin de semana por Hamás.
Cabe destacar, Bolivia no ha tenido la presencia de una embajada estadounidense, de forma permanente, desde 2008 y mantiene relaciones distantes con Israel.