El Gobierno de Honduras, bajo la conducción de la presidenta Xiomara Castro, quien se ha mostrado disgustada y reactiva frente a los recientes decretos migratorios de Trump, anunció que recibirá, este viernes, alrededor de 126 migrantes deportados desde Estados Unidos, luego de ser aprehendidos en redadas del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, en inglés), informaron fuentes del país centroamericano.
Los migrantes irregulares hondureños llegarán a la ciudad de San Pedro Sula (norte), a bordo de dos aviones de transporte del Ejército estadounidense procedentes de Texas, dijo a medios de prensa el canciller hondureño, Eduardo Enrique Reina.
Una de las aeronaves trasladará a 78 nacionales hondureños y la otra a 48, detalló Reina, quien señaló que el gobierno, bajo mandato de Xiomara Castro, trabaja en un protocolo para que estas personas no retornen en "condiciones indignas", en referencia a que muchos realizan el trayecto esposados y sin poder moverse.
"La petición no ha sido aceptada ni denegada por el gobierno de Estados Unidos", subrayó Reina, quien enfatizó que el retorno de hondureños es un tema más de tipo "humanitario" y no se puede "tener a la gente retenida en condiciones que son un poco complejas".
El martes pasado, la presidenta Castro anunció una Estrategia Nacional de Emergencia para proteger a los connacionales deportados y reiteró su voluntad de mantener un "estrecho diálogo" con Estados Unidos.
Según cifras oficiales, en Estados Unidos viven cerca de 1,8 millones de hondureños, entre residentes legales e irregulares, y trascendió que 261.651 tienen orden de deportación.