El pasado 26 de enero, la comunidad científica internacional puso sus ojos en Grecia tras la publicación de un estudio en la revista PNAS. Investigadores de doce instituciones diferentes revelaron el hallazgo de instrumentos de madera en el yacimiento de Marathousa 1, situado en la cuenca de Megalópolis. Este sitio es un punto clave para entender el Pleistoceno medio, una etapa donde nuestros antepasados comenzaron a desarrollar tecnologías mucho más sofisticadas de lo que se creía anteriormente.
El objeto de 430.000 años que desafía lo que sabíamos de la prehistoria
La importancia de este descubrimiento en Grecia radica en la fragilidad del material. A diferencia de la piedra o el hueso, la madera es un compuesto orgánico que se descompone rápidamente ante la exposición al oxígeno y las bacterias. Sin embargo, las condiciones sedimentarias únicas de esta región permitieron que estos objetos sobrevivieran casi medio millón de años, ofreciendo una "ventana" directa a la vida cotidiana de los antiguos habitantes de la zona.
Tras realizar análisis microscópicos y taxonómicos, los expertos confirmaron que dos piezas encontradas en esta zona de Grecia fueron moldeadas intencionalmente. Entre los hallazgos más destacados se encuentran:
El palo multifuncional: un fragmento de tronco de aliso con huellas claras de uso, probablemente utilizado para excavar raíces o buscar tubérculos.
La herramienta miniatura: un artefacto de sauce o álamo, extremadamente pequeño, que habría servido para trabajos de precisión en la fabricación de otros útiles.
Restos de fauna: huesos de elefantes y fragmentos con marcas de garras de carnívoros, lo que sugiere una competencia feroz por los recursos en el ecosistema.
Este hallazgo en Grecia también aporta datos sobre el comportamiento humano temprano. El hecho de encontrar herramientas de distintos tamaños indica que los homínidos de hace 430.000 años ya tenían una planificación avanzada y seleccionaban diferentes tipos de madera según la tarea que debían realizar. Esto demuestra una capacidad cognitiva y una destreza manual que hasta ahora solo se asociaba a periodos más recientes de la evolución.
Finalmente, el equipo de investigación destacó que este rincón de Grecia sigue siendo una mina de oro para la arqueología mundial. La presencia de artefactos líticos (piedra) junto a los de madera confirma que la diversidad de materias primas era la norma y no la excepción. Este descubrimiento no solo bate un récord de antigüedad, sino que nos obliga a reescribir los libros sobre cómo y cuándo empezamos a transformar el entorno natural para nuestra supervivencia.


