La ciudad de Herdecke, en el oeste de Alemania, fue sacudida por un ataque violento contra su alcaldesa electa, Iris Stalzer (del Partido Socialdemócrata, SPD). El suceso, que en un inicio pudo despertar sospechas de un ataque político, dio un giro dramático e inesperado al confirmarse el motivo real: la responsable del apuñalamiento es la propia hija adoptiva de 17 años de la funcionaria.
La policía de Hagen anunció en una rueda de prensa que se ha excluido cualquier móvil político tras la agresión que dejó a Stalzer herida con varias cuchilladas en su hogar. El responsable de la brigada de homicidios, Jens Rautenberg, confirmó que la propia Stalzer, una vez que estuvo estable, fue quien incriminó a su hija ante los investigadores.
Disputa familiar: el motivo detrás del ataque a la alcaldesa
Los investigadores, junto con la Fiscalía de Hagen, confirmaron que el ataque se produjo en el marco de una disputa familiar. Este es el motivo que se maneja como única explicación del suceso.
Bernd Haldorn, de la Fiscalía, confirmó que, en base al estado actual de la investigación, se asume que la hija es la responsable del apuñalamiento. La alcaldesa electa fue encontrada herida con varias cuchilladas en su casa y trasladada en helicóptero al hospital en estado crítico. Afortunadamente, la portavoz de la Policía de Hagen, Ursula Schönberg, afirmó que la vida de Iris Stalzer ya no corre peligro y su pronóstico es favorable.
El hermano de 15 años también fue detenido
El dramático suceso fue alertado por una llamada de emergencia realizada por la propia hija de 17 años, quien es la principal sospechosa. Ella fue detenida provisionalmente junto con su hermano de 15 años.
Según la policía, desde un primer momento hubo indicios de un "suceso intrafamiliar de algún tipo" en la escena. La portavoz Schönberg agregó que ambos menores contaban con antecedentes policiales.
El delito es de lesiones graves, no tentativa de homicidio
A pesar de la gravedad del ataque, la Fiscalía de Hagen confirmó que, en principio, el delito se trataría de lesiones graves y no de tentativa de homicidio. Esta decisión se debe a que no hay indicios claros de que la menor de 17 años tuviese la intención de acabar con la vida de su madre.
La investigación se centra ahora en determinar la secuencia exacta de la brutal disputa familiar que terminó con la alcaldesa electa apuñalada en su propio hogar.
