La escalada militar en la Franja de Gaza dejó al menos 46 muertos este domingo, a pesar de que teóricamente estaba vigente un acuerdo de cese al fuego entre Israel y Hamas, que había estado activo desde el 10 de octubre.
Las fuerzas armadas de ambos lados intercambiaron ataques de gran magnitud, lo que interrumpió la relativa calma y volvió a poner de manifiesto la volatilidad del conflicto.
El ataque inicial de Hamas que detonó la crisis
El ejército israelí (FDI) confirmó que la jornada de violencia comenzó con un incidente crítico: dos de sus soldados murieron en un ataque perpetrado por Hamas en horas de la mañana.
Según las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), militantes de Hamas dispararon un misil antitanque y abrieron fuego contra tropas israelíes. El incidente ocurrió en Rafah, en el sur de la Franja de Gaza, mientras los soldados realizaban labores de desmantelamiento de infraestructura en la zona. Este acto fue considerado por Israel como una clara violación del pacto.
La respuesta de Israel y las 44 bajas palestinas
En respuesta al ataque reportado contra sus tropas, las FDI lanzaron de inmediato una serie de ataques aéreos y de artillería dirigidos a varias áreas de la Franja de Gaza.
Las consecuencias de esta represalia fueron severas: las autoridades de salud en Gaza indicaron que al menos 44 palestinos murieron en los ataques israelíes. Mahmoud Basal, vocero de la Defensa Civil de Gaza, señaló a la agencia Xinhua que los equipos de emergencia tuvieron que responder a más de 20 llamados de auxilio desde las primeras horas del domingo. De esta manera, el saldo fatal de la jornada ascendió a 46 víctimas en total.
El acuerdo y su reanudación: "Frágil y volátil"
Horas después de la violenta escalada, el ejército israelí anunció que había reanudado la implementación del acuerdo de cese al fuego en la Franja de Gaza.
El vocero del ejército israelí, Avichay Adraee, indicó que las FDI habían comenzado a aplicar nuevamente el pacto "conforme a las directivas de nivel político, luego de una serie de importantes ataques aéreos perpetrados en respuesta a la violación del acuerdo por parte de Hamas".
El cese al fuego había sido alcanzado con la mediación clave de Egipto, Qatar y Turquía, bajo los auspicios de Estados Unidos. Sus términos incluyen el cese de las hostilidades, un eventual intercambio de prisioneros y detenidos, la retirada de fuerzas israelíes de ciertas zonas y el ingreso de ayuda humanitaria y combustible. Pese a estos compromisos, ambas partes han intercambiado acusaciones de violación del acuerdo, lo que mantiene la situación en un estado de extrema volatilidad.