Horror en Reino Unido

Fue condenada por mantener a su pequeña hija en un cajón por tres años

La mujer confesó que mantuvo oculta debajo de la cama a la niña no sólo de su pareja, que visitaba con frecuencia la casa, sino también de sus otros hijos.

Ciudadano.News

Por Ciudadano.News

27 Noviembre de 2024 - 17:08

Foto distribuida por la Policia del cajón bajero del somier de la cama donde fue encerrada la niña por tres años. /
Foto distribuida por la Policia del cajón bajero del somier de la cama donde fue encerrada la niña por tres años. / Cheshire Police.

27 Noviembre de 2024 / Ciudadano News / Internacionales

En un caso que ha conmocionado a la opinión pública, una mujer en Inglaterra fue condenada a siete años y medio de prisión por mantener a su hija en un cajón debajo de su cama durante casi tres años. El escalofriante hallazgo se produjo semanas antes de que la niña cumpliera tres años.

El juez Steven Everett, del Tribunal de la Corona de Chester, calificó el caso como una "muerte en vida" para la niña, quien fue encontrada en condiciones deplorables: desnutrida, deshidratada y con deformidades físicas. "Le negó a esa niña cualquier amor, cariño, atención adecuada o interacción con otros", sentenció Everett, dejando claro que el castigo no solo era legal, sino moralmente necesario.

"No era parte de la familia"

La madre, cuyo nombre no puede revelarse por razones legales, confesó que mantuvo oculta a la niña no sólo de su pareja, que visitaba con frecuencia la casa, sino también de sus otros hijos. Según declaraciones presentadas en el tribunal, la menor sobrevivía alimentándose con cereal líquido administrado a través de una jeringa y carecía de cualquier tipo de estimulación o cuidado.

"Fue mantenida en un cajón en el dormitorio, no la pasearon afuera, no socializó, no tuvo interacción con nadie más", explicó el fiscal Siôn ap Mihangel. La niña, cuyo desarrollo se estimó en el rango de 0 a 10 meses, no conocía ni siquiera su propio nombre.

El secreto de la madre salió a la luz cuando su pareja, sospechando tras escuchar ruidos extraños, descubrió a la niña por accidente. Alertados, los servicios sociales encontraron a la menor en el cajón, en un estado que la trabajadora social describió como "devastador".

"La madre no mostró ninguna emoción y parecía despreocupada", testificó la trabajadora social.

De las sombras a la luz: el renacer de la niña

Actualmente, la niña está en un hogar de crianza donde, según el juez Everett, "vuelve lentamente a la vida". Su cuidadora relató que al principio no respondía a su propio nombre y que su adaptación a una vida normal ha sido un proceso lento pero prometedor.

"La salud mental de la madre y el contexto del confinamiento por el COVID-19 influyeron en este horror, pero nada justifica lo ocurrido", defendió Matthew Dunford, abogado de la mujer, quien añadió que los otros hijos de la condenada ahora viven con familiares y no estaban en peligro.

Impacto psicológico y social

El caso no sólo ha puesto en evidencia fallas en el sistema de protección infantil, sino que también plantea preguntas inquietantes sobre el impacto del aislamiento extremo, tanto para la madre como para la niña. Expertos señalan que las consecuencias psicológicas podrían ser duraderas.

"El aislamiento prolongado y la falta de interacción humana no sólo retrasaron su desarrollo físico, sino que dejaron cicatrices emocionales que necesitarán años de terapia para sanar", opinó un especialista en psicología infantil consultado por la prensa local.

La condena ha provocado indignación y tristeza, pero también una reflexión urgente sobre la importancia de sistemas más robustos de vigilancia social y atención a la salud mental.

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