Francisco reaparece en Domingo de Ramos y conmueve con su mensaje de compasión
El pontífice, convaleciente, pero sin oxígeno, sorprendió a más de 20.000 fieles al presentarse en la Plaza de San Pedro y dejó un poderoso llamado a la solidaridad en el inicio de la Semana Santa.
En un gesto que conmovió a fieles y sorprendió a médicos, el papa Francisco hizo una inesperada aparición al final de la misa del Domingo de Ramos, pese a las estrictas recomendaciones de reposo por parte de su equipo médico.
Desde una silla de ruedas pero sin las cánulas de oxígeno que venía utilizando desde su hospitalización, el pontífice de 88 años saludó a los presentes en la Plaza de San Pedro, ofreciendo un gesto de cercanía al iniciar la Semana Santa. "Buen Domingo de Ramos, buena Semana Santa", expresó con serenidad desde el altar central.
🇻🇦 | AHORA: El papa Francisco aparece otra vez por sorpresa en la Plaza de San Pedro en el Vaticano durante este Domingo de Ramos. pic.twitter.com/jsJ9Rsg3Zi
Su sorpresiva presencia llega tras 38 días de internación por una neumonía bilateral y otras complicaciones respiratorias, que obligaron a limitar severamente su agenda. Sin embargo, en los últimos días ha protagonizado al menos tres apariciones públicas, incluida una audiencia privada con los reyes del Reino Unido, Carlos III y Camila.
Un llamado al corazón: "Tender la mano al que ya no puede más"
Aunque no presidió la misa ni pronunció personalmente la homilía, su mensaje fue leído por el cardenal argentino Leonardo Sandri, quien ofició la celebración por delegación papal.
En sus palabras, el Papa planteó un mensaje profundo de empatía y acción concreta: "La pasión de Jesús se vuelve compasión cuando tendemos la mano al que ya no puede más, cuando levantamos al que está caído, cuando abrazamos al que está desconsolado".
Francisco invitó a los católicos del mundo a vivir la Semana Santa no como un rito vacío, sino con un compromiso activo: "Decidamos durante la Semana Santa cómo llevar la cruz; no al cuello, sino en el corazón". También preguntó: "¿Reconocemos a los cireneos que llevan la cruz de Cristo en los rostros desgarrados por la guerra y la miseria?".
Más de 20 mil fieles y un clima de fe en la Plaza de San Pedro
La plaza lucía espléndida, decorada con palmas y ramas de olivo. Más de 20.000 fieles participaron de la misa, que inició con una procesión desde el obelisco central hasta la Basílica de San Pedro, siguiendo una liturgia que se remonta al siglo IV.
Cerca de 39 cardenales, 33 obispos y más de 300 sacerdotes acompañaron el rito que marca el inicio de la Semana Santa, uno de los momentos más significativos del calendario litúrgico.
Durante su recorrido en silla de ruedas, Francisco se detuvo a dialogar brevemente con religiosas que le transmitieron mensajes de apoyo y esperanza. También compartió momentos de afecto con varios niños, lo que provocó vítores y aplausos de los presentes.
La oración por República Dominicana: dolor, tragedia y consuelo
En el mensaje que reemplazó el tradicional rezo del Ángelus, el Papa recordó a las víctimas del trágico derrumbe ocurrido en Santo Domingo, República Dominicana, donde 226 personas perdieron la vida tras el colapso del techo de una discoteca durante un concierto.
"Que Dios acoja en su paz a las víctimas del derrumbe (...) y sostenga a sus familiares", escribió el pontífice, quien ya había enviado un telegrama el pasado jueves expresando su "vivo pesar" y sus oraciones por las víctimas y heridos.
Expectativa mundial: ¿podrá el Papa asistir al resto de los ritos?
La aparición de este Domingo de Ramos se interpreta como un signo de esperanza para millones de católicos que siguen con atención el estado de salud del Papa. Sin embargo, el Vaticano no ha confirmado si Francisco participará en el resto de los ritos de la Semana Santa, en especial el Via Crucis del Viernes Santo y la Misa de Pascua.
Ambas celebraciones implican una gran exigencia física, por lo que aún se evalúa su participación. En tanto, desde diferentes países de Latinoamérica y Europa, se multiplican los mensajes de oración por su pronta recuperación.