Francia desafía a Trump y se planta en Groenlandia horas antes de la cumbre clave
En una jugada geopolítica de alto impacto, París confirma la apertura de una sede diplomática en la isla para frenar las ambiciones anexionistas de Washington. Tensión máxima en la OTAN.
El gobierno de Emmanuel Macron elevó la temperatura geopolítica este miércoles al confirmar que Francia abrirá un consulado en Groenlandia en febrero. La medida, anunciada por el canciller Jean-Noel Barrot, busca garantizar una presencia europea estratégica en el territorio danés frente a las crecientes amenazas de anexión por parte de Donald Trump. La decisión se oficializa apenas horas antes de una cumbre de "alta tensión" en la Casa Blanca entre funcionarios nórdicos y la administración republicana.
Un escudo diplomático en el Ártico
El movimiento de París no es administrativo, sino defensivo. Barrot aseguró que el objetivo es enviar un "mensaje político" claro a Washington: Groenlandia no está en venta ni disponible para ser gobernada por Estados Unidos. La alarma en Europa se disparó tras la reciente intervención militar estadounidense en Venezuela el 3 de enero, lo que otorgó una credibilidad inquietante a la advertencia de Trump de tomar la isla "por las buenas o por las malas" bajo la doctrina del Destino Manifiesto.
Emanuel Macron visitó Groenlandia en agosto
La apertura del consulado, planificada tras una visita de Macron en agosto, respalda la postura de Copenhague en un momento crítico. Los ministros de Exteriores de Dinamarca y Groenlandia se reúnen hoy con el secretario de Estado, Marco Rubio, y el vicepresidente JD Vance para intentar frenar la escalada. La posición local es tajante: "Elegimos a Dinamarca", sentenció el primer ministro groenlandés, Jens-Frederik Nielsen. Con esta jugada, Francia se planta en el tablero ártico para recordar que la isla es territorio europeo y no un activo inmobiliario disponible.