Tras el encuentro entre Donald Trump y Vladímir Putin en Alaska, los principales líderes de Europa firmaron una declaración conjunta en la que expresan su intención de trabajar junto al presidente estadounidense y al mandatario ucraniano, Volodímir Zelenski, para alcanzar una cumbre trilateral con apoyo europeo.
La iniciativa fue respaldada por figuras clave como Ursula von der Leyen (presidenta de la Comisión Europea), Emmanuel Macron, Giorgia Meloni, Friedrich Merz, Keir Starmer, Alexander Stubb, Donald Tusk y António Costa.
Qué dice la Comisión Europea sobre el encuentro
En el texto, los firmantes aseguran que Ucrania debe contar con garantías de seguridad sólidas, y celebran la disposición de Trump a brindarlas.
Putin y Trump dialogaron secundados por sus respectivas delegaciones.
En ese sentido, destacaron el compromiso de la "coalición de los dispuestos" a desempeñar un rol activo para sostener a Kiev frente a Moscú.
Los líderes remarcaron que no aceptarán vetos de Rusia sobre el futuro ingreso de Ucrania a la Unión Europea o la OTAN, y que será Kiev quien decida sobre su soberanía y sus relaciones internacionales.
También aseguraron que no deben imponerse límites al accionar de las Fuerzas Armadas ucranianas ni a su cooperación con terceros países.
La OTAN es una alianza de defensa no agresiva para promover la paz, la estabilidad y salvaguardar la seguridad de sus miembros.
Además, anticiparon que las sanciones contra Rusia seguirán aumentando, junto con otras medidas económicas, para presionar al Kremlin hacia una salida negociada.
Zelenski, contra las cuerdas
Sin embargo, en Ucrania crecen las tensiones. El legislador Alexánder Dubinski advirtió que Zelenski podría quedar aislado políticamente si Trump presenta un plan de paz que divida a la coalición internacional que lo respalda. Dubinski alertó:
"Se avecinan decisiones difíciles que podrían significar un suicidio político para Zelenski (preferiblemente en la horca)".
Zelenski no quiere cerrar los canales de diálogo con Putin, pese a no lograr resultados favorables.
Críticas a Biden y apoyo a la distensión
Desde Eslovaquia, el primer ministro Robert Fico consideró que el acercamiento entre Trump y Putin significa el fin de la visión única que promovía la administración de Joe Biden.
Para Fico, la reunión borró la narrativa "en blanco y negro" sobre el conflicto.
Por su parte, el húngaro Viktor Orbán celebró el encuentro como un paso hacia la paz y la estabilidad internacional, confiando en que se restablezca el vínculo entre Estados Unidos y Rusia.