Sin Verso
La gestión de Javier Milei marca un quiebre con el "nacionalismo vintage". Según el análisis de Juan Battaleme, la nueva doctrina busca transformar a la Argentina en un actor con peso internacional real para que el reclamo por Malvinas sea escuchado desde la fortaleza y no desde la queja aislada.
El plan prioriza el diálogo bilateral directo con Londres, dejando de lado las confrontaciones que, en décadas pasadas, solo facilitaron el avance unilateral británico. Para la Casa Rosada, la soberanía es innegociable, pero su recuperación depende de ser un aliado confiable en Occidente, integrándose como un oferente de cadenas de seguridad energética y mineral globales.
