El magnate republicano Donald Trump, quien este miércoles alcanzó los votos necesarios para consagrarse nuevo presidente de Estados Unidos, basó su campaña en propuestas tendientes a bajar la inflación, la promesa de llevar adelante la "mayor deportación de inmigrantes de la historia", y la idea de reforzar la seguridad. En síntesis, quiere volver a cumplir "el sueño americano", de la mano de propuestas que en su gran mayoría se identifican con propuestas de ultra derecha.
En ese sentido, también propone gestos populistas como una reducción de impuestos tanto para empresas como para los ciudadanos. Esto incluye bajar las tasas del impuesto a la renta, eliminar el que grava las herencias y simplificar el código tributario. En su primer mandato, no obstante, la constante fue una baja de impuestos a los más ricos del país.
Para bajar la inflación afirma que frenará el gasto público, además de trabajar en la reducción de la dependencia del petróleo extranjero (venezolano, por ejemplo) para reducir los precios de los combustibles.
La inmigración es uno de los pilares de su campaña, y en ese sentido, propuso "sellar la frontera con México", y hacer la "deportación más grande de la historia", lo que implicaría, según Trump, deportar a más de un millón y medio de personas.
Si bien no ahondó en detalles sobre esas propuestas, expresó que continuará con la construcción del muro con México y endurecerá las leyes y los controles inmigratorios.
En cuanto a política exterior, el republicano aseguró que propiciará la "paz mediante la fuerza" y para ello propone fortalecer las fuerzas armadas e invertir en tecnología militar.
En los conflictos entre Ucrania y Rusia e Israel y los grupos extremistas árabes, ha mantenido una mirada muy diferente a la demócrata. En el primer caso, avanzaría en una estrategia de entrega de territorios por parte de Ucrania a Rusia para ponerle fin a la guerra y al chorro de fondos que EEUU le está mandando a Kiev desde hace casi tres años.
Respecto a Israel, Trump no parece tan alineado como lo ha sido el actual Gobierno federal de Estados Unidos, comandado por Joe Biden y Kamala Harris.
El expresidente apoya el derecho de la Segunda Enmienda a portar armas y está en contra de reforzar los controles que impulsan los demócratas.
La propuesta para la salud de Trump es reducir los costos médicos a partir de la competencia entre los prestadores, sin intervención del Gobierno.
En cuanto al aborto, con una "agenda pro vida", respalda los derechos de los Estados para aprobar leyes que protejan a los no nacidos y políticas del cuidado prenatal.
También llega con novedades para la comunidad LGBT: Trump está en contra de la financiación pública de cirugías de cambio de sexo. Y se propone dejar fuera de los deportes femeninos a las mujeres trans.
Con información de NA