En el contexto global de un marcado rearme que no se registraba, con cifras tan altas, desde finales de la década del '80; EE.UU. anunció una inversión cercana a los 950 mil millones de dólares destinados a su arsenal nuclear de la próxima década.
De acuerdo al documento bianual de la Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO), dado a conocer el pasado 24 de abril, los costos totales de despliegue operativo, mantenimiento sostenido y modernización estimados para el período 2025-2034 alcanzan un estimativo anual de 95 mil millones de dólares.
Cómo se distribuye el mega presupuesto nuclear
La proyección presupuestaria a 10 años se distribuye en varias áreas críticas. Unos 357 mil millones de dólares estarán destinados a mantener la capacidad disuasiva de las fuerzas nucleares actuales y futuras, así como otras actividades de soporte. Además, se estima un gasto de 309 mil millones de dólares en la actualización de los vectores de lanzamiento nucleares estratégicos y tácticos, incluyendo lanzaderas móviles terrestres y desplegadas en buques de superficie; así también, submarinos lanzamisiles balísticos (SSBN), silos y bombarderos, junto con los correspondientes misiles, bombas y ojivas.
Asimismo, para la modernización de las instalaciones de soporte logístico y el equipamiento de los laboratorios de investigación del complejo nuclear estadounidense, se asignará un aproximado de 72 mil millones de dólares.
Otros 79 mil millones de dólares serán direccionados a la actualización de los sistemas de detección de lanzamientos nucleares hostiles, comando, control, comunicaciones y alerta temprana.
Finalmente, se contemplan 129 mil millones de dólares adicionales para cubrir eventuales sobrecostos, respecto a lo presupuestado inicialmente, basándose en estimaciones de readecuación financiera.
Desafío de arsenales extranjeros
Si bien, el presidente Trump manifestó, en febrero pasado, un desacuerdo respecto a construir una nueva generación de armas de fisión y criticó los exorbitantes costos de mantenimiento del arsenal, diciendo, a su vez, que el presupuesto de defensa debería redireccionarse para satisfacer los nuevos desafíos del contexto geopolítico global; la realidad es que el crecimiento del alcance y capacidad de penetración de defensas de las nuevas armas atómicas rusas y chinas, le da un fundamento favorable al informe con la nueva proyección presupuestaria estadounidense para mantenerse, en primera línea, frente a los arsenales nucleares extranjeros.

