El servicio más caro de Europa

El Reino Unido nacionaliza sus trenes 30 años después de la privatización

El Gobierno laborista comenzó a retomar el control de las rutas operadas por empresas privadas, que ya están muy subvencionadas y tienen monopolios en una red cara y plagada de problemas.

Por Ciudadano.News

Pasajeros en la estación Waterloo, en Londres, junto a uno de los pocos trenes que operaban el 8 de abril de 2024, durante una huelga de maquinistas. — Foto elDiarioEs

Un viaje de cinco horas en un tren directo de Londres a Edimburgo que se convierte en una odisea de más de 11 horas con paradas en varias estaciones y se resuelve pidiendo taxis para cientos de pasajeros

Otro trayecto en tren desde Cornualles que acaba en un autobús en el que el conductor admite que va en dirección contraria después de la insistencia de los pasajeros. 

Cientos de personas esperando en una estación sin servicios y hombres que terminan orinando en recipientes vacíos de papas fritas.

Son algunos de los ejemplos más llamativos de caos ferroviario que han sido noticia, pero la rutina diaria en el Reino Unido consiste en trenes cancelados o retrasados, donde los pasajeros van de pie después de haber pagado el billete más caro de Europa. 

La renacionalización de los trenes, que acaba de emprender el nuevo Gobierno laborista de manera sistemática, ofrece ahora alguna esperanza de mejora del servicio.

Los 80 kilómetros que separan Londres de Oxford son un ejemplo de servicio lento y caro. Con una hora de viaje en tren y unos 50 euros de boleto sin derecho a asiento reservado en Great Western Railways (GWR). La compañía con los precios más altos de Europa en el ranking de 27 empresas del informe recién publicado de Transport and Environment (T&E), un grupo de defensa de los derechos de los pasajeros. 

Las últimas tres compañías ferroviarias de este listado son de trenes que operan en el Reino Unido, que también salen mal parados en otras medidas como la fiabilidad del servicio. 

La peor operadora de este ranking es Eurostar, el tren que conecta el Reino Unido con Francia y Países Bajos, que ha aumentado sus precios y ralentizado su servicio en parte por el impacto del Brexit

Los planes de más competencia en esta ruta han quedado congelados por los controles extra y la falta de inversión del lado británico para conectar esta línea con otras. 

El Gobierno conservador de Rishi Sunak suspendió el año pasado el único gran proyecto de alta velocidad del país después de 20 años de obras. La mejor operadora de Europa en este informe es Trenitalia (que en España es la propietaria mayoritaria de Iryo); Renfe sale en el puesto número siete.

La ministra de Transportes, Heidi Alexander, y el primer ministro británico, Keir Starmer, en una fábrica de trenes en Newton Aycliffe, el 6 de diciembre. 

En el Reino Unido, el caso de GWR es parecido al de otras operadoras: una empresa de propiedad privada y que tiene el monopolio de la ruta cuya explotación le concedió el Estado: ninguna otra compañía hace el trayecto entre la estación del centro de Oxford y la de Paddington, en Londres, y así no hay competencia de precio o de servicio. La alternativa entre la ciudad universitaria y la capital es el tren más lento y más pequeño de Chiltern Railways, otra compañía que llega a otra estación de Londres y que también tiene el monopolio de su trayecto. 

Con información de elDiarioEs