El presagio de un presidente ruso que puso al mundo en alerta
Dmitri Medvedev había advertido a Occidente las consecuencias que podían ocurrir si Ucrania atacaba Crimea
8 Octubre de 2022 - 18:34
8 Octubre de 2022 - 18:34
8 Octubre de 2022 / Ciudadano News / Internacionales
El feroz presagio que había realizado el expresidente ruso Dmitri Medvedev el 18 de julio de este año resurgieron este sábado y la amenaza preocupa a los principales líderes mundiales.
“Las consecuencias (de un eventual ataque a Crimea) son obvias. Si pasa algo parecido, para todos ellos enseguida llegará el día del juicio final. Será muy rápido y muy duro”, había declarado el actual vicepresidente del Consejo de Seguridad de Rusia. Durante la madrugada del viernes llegó ese ataque.Justo en la semana en la que se alertaba por un regreso de los armamentos nucleares, un camión bomba de las fuerzas ucranianas provocó un incendio y el derrumbe de parte de un puente que une Rusia con la península de Crimea.
La explosión provocó el incendio de siete tanques de combustible de un tren que se movía en dirección de la anexionada península ucraniana y dejó dañada la infraestructura.
El jefe de la Asamblea de Crimea, el parlamento regional instalado por Rusia, Vladímir Konstantinov, no tardó en denunciar lo sucedido como un golpe de “vándalos ucranianos”. “Esta es toda la esencia del régimen de Kiev. La muerte y la destrucción es lo único que obtienen”, afirmó.
Durante la misma semana en que Medvedev lanzaba su amenaza de un “juicio final”, el senador ruso Andréi Klishas declaró: “Las amenazas de atacar Crimea prueban que hay que desnazificar y desmilitarizar toda Ucrania, porque de lo contrario siempre habrá una amenaza a nuestro territorio, nuestros ciudadanos y nuestra infraestructura”.
Dmitri Medvedev fue presidente de Rusia entre 2008 y 2012. En julio de este año no solo advirtió que un eventual ataque a Crimea significaría la llegada del “juicio final”, sino que mostró su clara enemistad con Occidente.
“Odio a los que están contra Rusia y haré lo que pueda para hacerlos desaparecer. La respuesta es que los odio. Son bastardos y débiles”, declaró un mes antes, al mismo tiempo de que advirtió al resto de los países que “alimentan al régimen” de Kiev con dinero y armas.