Tras los Novendiales de Francisco
El mundo mira al Vaticano a la espera de que defina un nuevo Papa esta semana
La Santa Sede se prepara para el cónclave que definirá al sucesor de Francisco desde este miércoles en la Capilla Sixtina.
Concluidos los nueve días de luto oficial por la muerte del papa Francisco, el lunes 21 de abril, el Vaticano se encamina al cónclave este miércoles, en el cual los cardenales menores de 80 años votarán en la Capilla Sixtina para elegir a su sucesor.
La última misa de las llamadas Novendiales, se ofició este domingo en la basílica de San Pedro y estuvo a cargo del cardenal Dominique Mamberti, quien remarcó que el Papa argentino sirvió "hasta el extremo de sus fuerzas", y elogió su valentía en los días finales: "Yo estaba a su lado el día de Pascua. Fue testigo de su sufrimiento, pero, sobre todo, de su determinación para servir al pueblo de Dios hasta el final".
Mamberti, quien ocupa el rol de protodiácono del Colegio Cardenalicio, será el encargado de anunciar la elección del nuevo pontífice con el tradicional "Habemus papam".
Los horarios clave
El cónclave reunirá a 133 cardenales electores -de los 135 designados, dos no asistirán por razones de salud-. Ese día, a las 10 (hora local, 5 de Argentina), se celebrará la misa "Pro Eligendo Pontifice" y por la tarde, a las 16.30 (11.30 de Argentina), comenzará el encierro en la Capilla Sixtina para la primera votación.
El resultado se anunciará mediante el humo que se eleva desde la chimenea del lugar: negro si no hubo acuerdo; blanco si el mundo católico, que engloba a 1.400 millones de personas, ya tiene nuevo Papa.
Durante esta semana, los purpurados seguirán participando de congregaciones generales que les permiten intercambiar visiones antes del cónclave. Este lunes se duplicarán las reuniones para avanzar en los consensos, mientras la Santa Sede refuerza el secretismo: se desactivarán cámaras, se blindarán los accesos y todo el personal ajeno al proceso deberá jurar absoluta discreción.
El operativo de vigilancia incluye a ceremonieros, médicos, personal de limpieza y asistentes, quienes quedarán excluidos del recinto donde se celebrará el cónclave. Los cardenales solo saldrán de allí cuando se alcance la mayoría necesaria para designar al nuevo jefe de la Iglesia católica.
Con información de NA