En medio del enfrentamiento entre Israel e Irán, el líder del grupo libanés Hezbolláh, Naim Qassem, volvió a reafirmar el respaldo total del grupo chiita al régimen iraní y advirtió que las milicias de su organización actuarán "como lo consideren adecuado", frente a lo que definió como una "agresión conjunta estadounidense-israelí".
A través de un comunicado oficial, Hezbolláh, manifestó su condena a los recientes ataques contra el régimen persa y denunció que los esfuerzos occidentales, en referencia a EE.UU., por frenar el programa nuclear iraní responden a intereses expansionistas y no a cuestiones de seguridad global.
"Irán es un faro para los oprimidos, y su programa nuclear pacífico es legítimo conforme al derecho internacional", afirmó Qassem, en una declaración, donde también acusó a Estados Unidos de intervenir militarmente para sostener su hegemonía en la región.
El pronunciamiento del grupo libanés se produjo poco después de que el Gobierno de Benjamín Netanyahu lanzara un bombardeo a gran escala contra instalaciones militares iraníes, con el objetivo de paralizar la producción de misiles balísticos y otras capacidades ofensivas de los iraníes.
El líder de Hezbolláh convocó a sumarse a la resistencia
Qassem, considerado uno de los líderes más influyentes del eje chiita del Islam, teniendo a Irán como epicentro, pidió a otras naciones de la región sumarse a la resistencia contra "la hegemonía occidental" y condenó las advertencias de asesinato dirigidas contra el líder supremo iraní, el ayatollah Ali Jamenei.
Asimismo, el grupo con sede política en el Líbano ha manifestado, en reiteradas ocasiones, su voluntad de actuar ofensivamente en coordinación con Teherán si las circunstancias lo demandaran.