El legado del Papa Francisco a la Iglesia Católica es materia de debate y opiniones, siempre tamizados por las percepciones personales, pero sin duda trajo modificaciones y reformas, que más allá del terreno puramente teológico, supusieron presencia en problemas y situaciones en que la iglesia estaba ausente.
Luis Rosales, analista político, fue biógrafo del Papa, escribió dos libros sobre su figura, y destacó: "El Papa Francisco se pudo ir en paz, tranquilo porque cumplió con su legado, con lo que se había propuesto, es el primer jesuita en 500 años en llegar al Papado".
En diálogo con Círculo Político (lunes a viernes de 14 a 16 por FM 91.7, Ciudadano News Radio y Twitch), recordó que "los jesuitas tenían por objetivo proteger al papado, pero además evangelizar en los confines de la civilización cristiana. Entonces, llegaron a Sudamérica, al mundo guaraní en el sur de Brasil, Paraguay, Bolivia, norte argentino y ahí hicieron un gran trabajo, tanto que los reyes de Portugal y España tuvieron miedo de que los reemplazaran, o se les escaparan del control, y expulsaron a los jesuitas del imperio portugués y español".
Añadió que "también estuvieron en otro confín, extremo del mundo que era el oriente y ahí se propusieron evangelizar sobre todo China que siempre fue el país más poblado de la tierra y donde no hay demasiada religión. Hay movimiento filosófico, algún tipo de religión budista, pero no es una cuestión militante, monoteísta como en occidente, y no hay competencia entre el islam y el cristianismo como hay en el norte de África, Europa o Medio Oriente".
Casi casi la China...
A lo largo de la charla, Rosales recordó una historia fascinante, que a la vez explica parte de las metas de Francisco: "Matteo Ricci, un jesuita muy importante de aquella época, italiano, casi logra entrar a la Corte del Emperador, lo dejan entrar por su sabiduría, lo seduce al emperador y casi lo convierte al cristianismo al emperador chino. Si esto hubiera pasado la religión católica hubiera tenido un impulso similar, o tal vez mayor que el que tuvo 1.500 años antes, cuando se convirtió el emperador romano Constantino y pasó a ser de una iglesia prohibida, clandestina a ser la iglesia oficial del imperio romano. Eso hubiera pasado con oriente pero no lo lograron los jesuitas, quedaron ahí, entonces tenían como la sangre en el ojo, obvio que el primer Papa jesuita que iba a llegar iba a tratar de enmendar esto y Francisco lo hizo, silencioso. No fue un tema que trascendió demasiado, pero en 2018 firmó un acuerdo, un concordato con el gobierno de China, con el Partido Comunista a través del cual se pusieron de acuerdo en cómo elegir a los obispos chinos y de esa forma el gobierno chino autorizó a la iglesia a operar en el territorio. Lo que la transforma en casi la única iglesia autorizada, la única religión autorizada y eso implica que puede crecer enormemente en ese mercado gigante de almas sin casi religión; pensar que hay 10 millones de católicos en todo China, con 2.500 millones de habitantes".
"Ese era el legado que quería dejar Francisco como primer jesuita en el trono de Pedro y me parece que eso lo ha conseguido, por lo menos abrió la puerta de China", destacó.
La herencia y la sucesión
Jorge Bergoglio adopta el nombre de Francisco, y dice ser el hombre que sigue la disciplina de San Ignacio de Loyola, Compañía de Jesús, pero con lírica y espíritu de Francisco de Asís. Esa fusión que hace Francisco del jesuita en cierta forma intelectual y analítico, y el franciscano caritativo, ¿da una impronta para que la iglesia la pueda continuar?: "Puede ser, y ahí entramos en otro tema, que es quién puede ser el próximo Papa", remarcó Rosales, y sumó: "ahí aparece la historia de la rosca política más grande del mundo, la de la religión católica cuando elije un Papa en el Cónclave. El hecho de haber nombrado la mayoría de los cardenales que participarán en la próxima elección de Papa, hace que sea altamente probable que el sucesor sea alguien que comparta el criterio de Francisco, al menos entonces, es probable que el próximo Papa se parezca a Francisco".
Por otro lado, también la expansión el cristianismo en general y aunque se diga que está retrocediendo ante iglesias evangélicas y pentecostales, en muchas zonas del mundo la conversión al catolicismo también es muy notable. Esto muchos lo adjudican a que el catolicismo tiene una sola cabeza, no está disperso como el Islam. "La organización de la iglesia es impresionante, tiene tres jerarquías nada más, cura, obispo y Papa. Los cardenales son obispos con algunas atribuciones personales para elegir Papa y representar determinados países. Es una jerarquía, pero hay tres niveles de organización y así se manejan 1500 millones de personas. Se organiza una estructura que influye, impacta a 1500 millones de personas y se ha mantenido así, salvo algunos cismas", subrayó el entrevistado.
"Debate habrá, siempre lo hay, y la iglesia se caracteriza por tener una frazada corta en estos temas, le da un poco a la renovación y al progresismo pero también le da un poco al conservadurismo para que no se les vayan porque si no empiezan a tener cismas por derecha y eso puede ser complicado. La iglesia siempre tiene la consigna de tratar de mantenerla unida", aseguró Rosales, concluyendo: "Me parece que va a haber debate pero creo que por la conformación del colegio de cardenales seguramente va a haber mucho más continuidad que de marcha atrás".


