El Gobierno del mandatario chileno, Gabriel Boric, anunció, este miércoles, que envió un proyecto de ley al Congreso para legalizar el aborto hasta las 14 semanas de gestación, retomando así una de las principales promesas con las que presidente trasandino llegó a la presidencia en 2022.
En Chile el aborto está permitido, desde 2017, solo por tres motivos: riesgo de vida de la madre, inviabilidad del feto y violación.
"A 36 años de que se ilegalizara el aborto terapéutico en nuestro país, a través de un decreto dictatorial, hoy vamos a abrir la discusión en el Congreso", dijo con entusiasmo la ministra de la Mujer, Antonia Orellana, en conferencia de prensa.
El comentario hace referencia a una de las últimas medidas que tomó la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), antes de entregar el poder a un gobierno democrático.
Según el ministerio de Salud, las estadísticas indican que en Chile se producen cuatro fallecimientos al año por abortos clandestinos.
El proyecto, que será debatido en el Congreso, se presentó un año después de que el presidente Boric anunciara su intención de despenalizar el aborto, durante su audiencia de rendición de cuentas ante el pleno legislativo.
Sin embargo, la iniciativa tendrá un pedregoso camino, considerando que el mandatario no tiene mayoría en ninguna de las cámaras y, en donde, la oposición conservadora se resiste a ampliar el derecho al aborto.
En este marco, la ministra Orellana reconoció que sería "ingenuo" creer que el proyecto termine su discusión y votación durante el gobierno de Boric, que culmina en marzo de 2026.
La opinión pública sobre el aborto
Según el Centro de Estudios Públicos, un 34% de la población chilena sostiene que el aborto voluntario debe ser una opción para las mujeres, en cualquier caso. Mientras, un 50% de los consultados afirma que debe permitirse solo en casos especiales.