Las autoridades de regulación de aeronavegación de Brasil revocaron, de forma permanente, el permiso de volar a la compañía Voepass, la cual, este último tiempo, fue catalogada por la prensa y por los propios pasajeros como la "aerolínea de la muerte".
Cabe recordar que una aeronave de la firma en cuestión se estrelló en agosto de 2024, cerca de São Paulo, dejando 62 víctimas fatales, certificándose después "fallas graves y persistentes" en su protocolo de mantenimiento.
La Agencia Nacional de Aviación Civil (ANAC) del gigante sudamericano anunció, mediante un comunicado, la cancelación del certificado de operador aéreo de Voepass, tras suspender provisoriamente sus operaciones desde el mes de marzo.
"No caben más recursos", declaró la agencia reguladora en referencia a los amparos judiciales presentados por los abogados de la firma aérea. Asimismo, se impuso además una multa de 570.400 reales (102.000 dólares).
La tragedia aérea de Vinhedo
El 9 de agosto de 2024, un avión de Voepass se estrelló en una zona residencial de Vinhedo, cerca de la ciudad de São Paulo, siendo considerada la peor tragedia aérea en suelo brasileño en los últimos 17 años. Los 58 pasajeros y cuatro tripulantes del vuelo fallecieron.
Un mes después del accidente, un informe técnico preliminar de la investigación reveló un problema con el sistema de deshielo de la aeronave.
A partir de ese documento, la investigación de la ANAC arrojó, durante las siguientes revisiones, "fallas en la ejecución de los ítems de inspección de mantenimiento obligatorio, que no fueron detectadas ni corregidas por los controles internos de la empresa".
Tras una serie de inspecciones realizadas en octubre de 2024, el organismo regulador ordenó a Voepass reducir el número de destinos ofrecidos y que sus aviones pasaran más tiempo en tierra para operaciones de mantenimiento más detalladas.
En este marco, la ANAC suspendió temporalmente las operaciones de la aerolínea, en marzo de este año, tras certificar un "incumplimiento sistemático de las exigencias" de la firma, como resultado de una nueva inspección. Acto seguido y tras agotarse la instancia de recursos presentados por la compañía, se procedió a la cancelación definitiva de los permisos para operar rutas aéreas.
Fundada en 1995 con el nombre de Passaredo, la compañía de cabotaje conectaba, hasta ahora, 15 destinos en el interior de Brasil.
