El Gobierno de Ecuador desplegó más de 1.500 militares en un área amazónica fronteriza y con la misión de localizar a disidentes de la guerrilla FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia), quienes están buscados por matar a 11 uniformados del Ejército, en el contexto de un enfrentamiento con los guerrilleros que supervisaban una operación de minería ilegal, informó el ministerio de Defensa de Quito.
Integrantes del denominado grupo "Comandos de la Frontera", que integran la mesa de negociaciones por la paz con el Gobierno del presidente Gustavo Petro, emboscaron, el pasado viernes, a un pelotón del Ejército ecuatoriano y los atacaron con fusiles, granadas y explosivos.
"¡Nos vamos con todo! Esta guerra contra los malos se intensificará", señaló la cartera de Defensa ecuatoriana en la red social X, en referencia a la cruenta emboscada en la zona selvática del Alto Punino, en la provincia de Orellana (este), fronteriza con Perú.
Dentro de los efectivos desplegados, la iniciativa estará en manos de miembros de las fuerzas especiales, inteligencia y contraterrorismo, quienes tendrán la misión de "localizar y neutralizar al grupo criminal que cobardemente atentó" contra un equipo de 20 militares, se añadió.
El Gobierno de Daniel Noboa declaró héroes nacionales a los soldados fallecidos y ofreció una recompensa, cuyo monto no precisó, para quienes entreguen información sobre el paradero de los responsables.
Apoyo del Ejército de Colombia
Por su parte, el ejército colombiano señaló el fin de semana que está "en máxima alerta" en la frontera y que apoyará a Ecuador "en la búsqueda" de los criminales.
Organizaciones ambientales denunciaron que la minería ilegal en la cuenca del río Punino se cuadruplicó en 2024. Ese año, las comunidades de la zona alertaron sobre la presencia de la disidencia colombiana de las FARC, quienes buscan nuevas formas de financiamiento de su estructura paramilitar.
