El sistema de defensa "Domo de Hierro", de las Fuerzas de Defensa de Israel, logró repeler buena parte de los cohetes disparados por la organización terrorista Hezbolláh desde el Líbano, en un nuevo ataque de la organización declarada terrorista por la República Argentina, a causa de los Atentados a la embajada de Israel (1992) y AMIA (1994). En esta ocasión, las acciones bélicas actúan como represalia por la muerte del comandante de alto rango de la organización chiita, Fouad Shukur.
Según informó un portavoz del Gobierno de Israel, Hezbolláh lanzó una andanada de proyectiles contra la zona de Galilea Occidental como respuesta a la eliminación por parte de Israel del terrorista, que se encontraba en Beirut cuando fue alcanzado por un ataque sorpresa con misiles de precisión.
El grupo extremista, respaldado por Irán, aseguró que el ataque fue "en respuesta" a la muerte de Shukur y detalló que, a su vez, "lanzó docenas de cohetes Katyusha... en respuesta al ataque del enemigo israelí contra... (el pueblo sureño de Shama) que mató a varios civiles".
En este contexto, el líder de Hezbolláh, Hasán Nasrallah, había advertido que era "inevitable" una respuesta al bombardeo israelí, el cual mató a su comandante militar cerca de la capital de Líbano, el martes, a lo que se sumó el ataque en Irán que abatió al jefe político de Hamás, Ismail Haniyeh.
