El titular del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), el diplomático argentino Rafael Grossi, advirtió este jueves que Irán y Estados Unidos tienen "poco tiempo" para llegar a un acuerdo sostenible sobre el programa nuclear iraní, antes de que se realice una segunda ronda de conversaciones entre Teherán y Washington, mañana sábado en Roma y no en Omán, como estaba anunciado.
Pese al cambio de sede, la discusión sobre el programa nuclear de Irán seguirá bajo la mediación del sultanato de Omán.
Grossi, jefe de la agencia de uso pacífico de la energía nuclear, es el encargado de verificar que el programa nuclear atómico persa tenga un uso civil. Sin embargo, el argentino hizo saltar las alarmas al asegurar que "Irán no está tan lejos de hacerse con la bomba atómica".
Declaraciones de Grossi
"Nos encontramos en una fase crucial de estas importantes negociaciones. Sabemos que tenemos poco tiempo, por eso estoy aquí. Para facilitar este proceso", dijo, este jueves, el propio Grossi en Teherán, junto al jefe de la agencia iraní de energía atómica, Mohamad Eslami.
Ayer miércoles, el directivo de Naciones Unidas se reunió con el jefe de la diplomacia iraní, Abás Araqchi, quien encabeza la delegación persa en las negociaciones con Washington.
El canciller de Teherán reportó comentó este jueves que tuvo un "diálogo útil" con Grossi. "En los próximos meses, la agencia puede desempeñar un papel crucial en la resolución pacífica de la cuestión nuclear iraní", indicó.
Tanto Estados Unidos como Israel desconfían abiertamente de Irán y creen que el propósito del programa es desarrollar el arma nuclear.
Consultas con Rusia y China
Antes de trasladarse a Italia, el titular de la diplomacia iraní se desplazó a Moscú para desarrollar consultas sobre esta cuestión y transmitir a Vladímir Putin un mensaje del líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Jamenei.
"Nuestros intercambios habituales con Rusia y China nos han permitido alinear nuestras posiciones", declaró Araghchi a su llegada a la capital rusa.
En su último informe, el OIEA asegura que Teherán dispone de uranio enriquecido a más del 60%, cerca del 90% necesario para construir un arma con capacidad atómica.
Desde su retorno a la Casa Blanca, Donald Trump aumentó a presión contra Irán por su programa nuclear y advierte con una acción militar si las negociaciones no generan nuevos compromisos.

