El cuerpo del papa Francisco fue trasladado este miércoles desde la capilla de la residencia Casa Santa Marta a la basílica de San Pedro durante una procesión que fue seguida por un servicio dirigido por el camarlengo Kevin Joseph Farrell, el cardenal encargado de hacer los arreglos para el funeral y para el cónclave en las próximas semanas.
La procesión recorrió la plaza de Santa Marta y la plaza de los Protomartiri Romani, pasando por el Arco de las Campanas y adentrándose en la plaza de San Pedro, antes de entrar en la basílica por la puerta central.
El ataúd del Sumo Pontífice fue colocado en el altar de la confesión, un espacio sagrado frente al altar mayor, sobre la tumba de San Pedro, el primer pontífice. Los cardenales presentes en la basílica se acercaron al féretro en parejas para presentar sus respetos.
Miles de personas esperan fuera de la basílica en la plaza de San Pedro, antes de la apertura oficial. Desde las 11 (hora en la Ciudad del Vaticano, 6 de Argentina) el público comenzó a transitar por la Basílica de San Pedro para ver y despedir al papa Francisco.
Como parte de la decisión de Francisco por simplificar los ritos funerarios papales, su cuerpo yace en un ataúd de madera abierto, habiendo eliminado la tradición de tener tres ataúdes de ciprés, plomo y roble.
Miles de personas en la Plaza San Pedro
Desde este lunes y sobre todo el martes, miles de personas se comenzaron a congregar en la Plaza San Pedro para rezar por "el eterno descanso" del papa Francisco, quien falleció este lunes, a los 88 años.
La Oficina de Prensa de la Santa Sede indicó que la ceremonia fue presidida por el cardenal Giovanni Battista Re.
Al inicio de la plegaria, el decano del Colegio Cardenalicio sostuvo: "Al resonar en nuestros corazones la invitación 'No se olviden de rezar por mí', tantas veces pronunciada por el Papa Francisco, queremos rezar por él también esta tarde".
El religioso, de 91 años, quien también estará a cargo de los funerales del Sumo Pontífice, señaló que "en la fe en Cristo resucitado al que celebramos en este santo día de Pascua sabemos que la muerte no es una puerta que se cierra, sino la entrada en la Jerusalén celestial, donde el lamento se cambia en danza, y el cilicio en vestido de alegría, en la inmensidad del amor de Dios".
Ante la presencia de los creyentes, el cardenal "los invitó a agradecer al Señor por los dones que ha concedido a toda la Iglesia a través del ministerio apostólico del papa Francisco, peregrino de esperanza que no defrauda".
Con la imagen de María Mater Ecclesiae colocada en el parvis frente a la Basílica San Pedro y decorada con un ramo de flores blancas y rosas, Battista Re dirigió la oración para encomendar al ex arzobispo de Buenos Aires a la intercesión de la Virgen María, añadió el sitio Vatican News.
"Había una gran emoción en la plaza, después de una intensa jornada que había visto a creyentes de distintas partes del mundo peregrinar a la Basílica Vaticana y permanecer atónitos, consternados ante la noticia de la muerte del Obispo de Roma", concluyó la citada Oficina de Prensa de la Santa Sede.
Con información de NA