Matanza del M23

El Congo registra nuevos actos de genocidio con 319 personas masacradas

El grupo rebelde "Movimiento 23 de Marzo" ha tomado violentamente dos ciudades del este de la RDC, dejando un derrotero de muerte y millones de desplazados.

Por Ciudadano.News

El grupo rebelde realiza sus ataques apoyado por las fuerzas armadas ruandesas. — Imagen: DW.

Hasta ahora, 319 personas es el saldo de asesinados en el este de la República Democrática del Congo (RDC) por el grupo armado M23, el cual se encuentra respaldado por componentes de las fuerzas armadas ruandesas, denunció, este miércoles, el alto comisionado de Naciones Unidas para los derechos humanos, Volker Türk.

La matanza, que tomó conocimiento público en estos días, habría ocurrido entre el 9 y el 21 de julio en la provincia de Kivu del Norte, y entre las víctimas se constataron, al menos, 48 mujeres y 19 niños.

El despiadado acto dejó "una de las mayores cifras documentadas de muertos en este tipo de ataques desde el resurgimiento del M23 en 2022", declaró Turk en un comunicado.

La ola de violencia, sin pausa, le resta importancia a los esfuerzos liderados por el Estado de Qatar, cuyos negociadores intentan que las fuerzas militares de la RDC y el grupo rebelde firmen un acuerdo de paz permanente antes del 18 de agosto. Una de las cláusulas del posible cese de hostilidades es la protección de la población civil y el regreso seguro de millones de desplazados por el violento conflicto.

A principios de este año, milicias del M23 se apoderaron de dos ciudades importantes en el este de la RDC con la ayuda de las vecinas fuerzas militares ruandesas. El país del centro de África ha sido condicionado por un conflicto de larga data en su región más occidental, muy apreciada por su riqueza mineral y, en donde, se han visto involucrados más de 100 grupos armados.

Declaración de principios para lograr un proceso de paz

El 19 de julio pasado, representantes del gobierno congoleño y del M23 firmaron una declaración de principios en Doha, capital qatarí, para iniciar una ronda de conversaciones que ponga fin a los combates y establezca una hoja de ruta para un acuerdo de paz integral con varias aristas, incluyendo la retirada del grupo insurgente de las ciudades tomadas en el este del país.