El régimen de Nicolás Maduro confirmó, públicamente este lunes, que rompió relaciones diplomáticas oficiales con Paraguay y procedió a llamar al personal diplomático de Caracas que se encuentra en dicho país, como medida de rechazo explícito por el apoyo del presidente Santiago Peña al excandidato presidencial opositor Edmundo González Urrutia.
"La República Bolivariana de Venezuela ha decidido, en ejercicio pleno de su soberanía, romper relaciones diplomáticas con la República del Paraguay y proceder al retiro inmediato de su personal diplomático acreditado en ese país", señaló el comunicado de la cancillería venezolana conducida por Yván Gil.
El presidente paraguayo le expresó este pasado domingo, por videoconferencia, su apoyo a González Urrutia y le ratificó su reconocimiento como "ganador de las elecciones presidenciales en Venezuela", realizadas el pasado 28 de julio.
En consecuencia, el Gobierno venezolano rechazó "categóricamente las declaraciones" de Peña e indicó que con esta postura el mandatario paraguayo ignora "el derecho internacional y el principio de no intervención".
Caracas reiteró su "compromiso con la defensa de la democracia, la paz y la autodeterminación de los pueblos", además de señalar que "ninguna bufonada instruida desde el fascismo internacional logrará doblegar la voluntad de un pueblo firme en la construcción de su propio destino", dijo sarcásticamente el régimen.
Cabe recordar que, el próximo 10 enero, Nicolás Maduro tomaría posesión como presidente para el periodo 2025-2031 ante la Asamblea Nacional, como instruye la Carta Magna, y en un marco de tensión por el arribo al país de González Urrutia, con el objetivo de hacer una proclama simbólica como legítimo mandatario.