El cardenal italiano, Giovanni Angelo Becciu, comunicó que no asistirá al cónclave que elegirá al nuevo pontífice a partir del próximo 7 de mayo, pero advirtió que permanece "convencido de su inocencia", frente a las determinaciones tomadas por el fallecido Papa Francisco.
"He decidido obedecer la voluntad del Papa Francisco, permaneciendo convencido de mi inocencia", indicó Becciu a través de una misiva.
El cardenal anunció que tomó la decisión de excluirse por "el bien de la Iglesia" y "para contribuir a la comunión y serenidad del Cónclave", de acuerdo con el mensaje transmitido, este martes, por el sitio Vatican News.
"Teniendo en el corazón el bien de la Iglesia, a la que he servido y seguiré sirviendo con fidelidad y amor, así como contribuir a la comunión y serenidad del Cónclave, he decidido obedecer como siempre he hecho a la voluntad del Papa Francisco de no entrar en el Cónclave permaneciendo convencido de mi inocencia", indicó Becciu en su declaración.
Durante las congregaciones generales previas al cónclave, se expusieron dos cartas rubricadas por el Papa Francisco, una del 2024 y otra de marzo de este año, que ratificaban el apartamiento formal del purpurado.
Aunque el miembro de la alta curia había sostenido públicamente que nunca se le comunicó una prohibición explícita, la Santa Sede dejó claro que no estaba autorizado a votar en la elección papal.
Las investigaciones en contra de Becciu
Becciu, de 76 años, fue condenado a cinco años y medio de prisión en suspenso y a inhabilitación perpetua para ejercer funciones o designaciones en el Vaticano, en el marco de un juicio considerado histórico por ser el primero de tal envergadura contra un cardenal.
Entre las operaciones ilícitas a las que estuvo asociado el purpurado italiano estuvo la compra irregular de un edificio en Londres con fondos del llamado Óbolo de San Pedro, una caja de aportes destinada exclusivamente a obras de caridad. También, se lo relacionó con una donación de dinero, perteneciente a la Santa Sede, y direccionada a una ONG, conducida por el hermano de Becciu y vinculada a la filial de Cáritas de Cerdeña, Italia.
El cardenal, quien había sido uno de los funcionarios más influyentes del Vaticano entre 2011 y 2018, fue removido de su puesto como prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, un cargo clave en el proceso de canonización de diferentes figuras religiosas con enorme importancia para los fieles.

