Militares de la base naval francesa de Ile Longe, junto al puerto de Brest, en la que hay submarinos nucleares preparados para lanzar misiles con carga atómica, dispararon contra cinco drones que sobrevolaban de forma irregular las instalaciones.
Los responsables de la base activaron un dispositivo de lucha antidrones y el batallón de fusileros marinos efectuó varios disparos. No es la primera vez que se detectaban sobrevuelos en esa área de acceso prohibido, ya que una situación similar se había producido la noche del 17 al 18 de noviembre.
Investigación y advertencia del Gobierno
La justicia francesa abrió una investigación para determinar la naturaleza de esos vuelos. Aunque la Fiscalía de Rennes interrogará a testigos para determinar el número y el tipo de aparatos, las primeras conclusiones no encontraron por el momento ningún vínculo entre los mismos y la injerencia de una potencia extranjera.
La oficina agregó que los gendarmes hicieron disparos de interferencia, no con armas de fuego. Estos fenómenos son con frecuencia relacionados con operaciones de desestabilización orquestadas desde Rusia.
Por su parte, la ministra de Defensa, Catherine Vautrin, alabó la actuación de los militares: "Está prohibido sobrevolar cualquier instalación militar en nuestro país". La base de Ile Longue es una de las más estratégicas para la fuerza de disuasión nuclear francesa, ya que allí están fondeados cuatro submarinos nucleares tipo SSBN.
