El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sigue amenazando con la guerra comercial, con aumentos de aranceles unilaterales, en un modo de negociación que ya el mundo parece haber entendido aunque sea con aliados comerciales. En esta oportunidad anunció este sábado la imposición de aranceles del 30% a productos provenientes de México y la Unión Europea (UE), con vigencia a partir del 1 de agosto, y utilizó cartas replicadas por redes sociales.
Una de las cartas está dirigida a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, donde Trump reconoció la colaboración de México en la contención del flujo de inmigrantes indocumentados y el tráfico de fentanilo hacia Estados Unidos. A la vez, en la misma comunicación, señaló que México no había realizado esfuerzos suficientes para impedir que Norteamérica se transformara en un "patio de juegos del narcotráfico".
En sus cartas también advirtió que si México o la UE optaban por implementar aranceles de represalia más elevados, "entonces, a cualquier cifra a la que decidan aumentar se le agregará al 30% que cobramos".
Trump presentó la lista completa de aranceles que EE.UU le aplicará al mundo.
En la misiva a la Unión Europea, argumentó que el déficit comercial con Estados Unidos representaba una amenaza a la seguridad nacional. "Hemos tenido años para discutir nuestra relación comercial con La Unión Europea, y hemos concluido que debemos alejarnos de estos déficits comerciales de largo plazo, grandes y persistentes, engendrados por sus políticas de aranceles, no aranceles y barreras comerciales", escribió, añadiendo que "Nuestra relación, lamentablemente, está lejos de ser recíproca".
Pero en lugar de agilizar el trato, la tasa arancelaria anunciada impactó negativamente las expectativas de la UE de mitigar las diferencias y alcanzar un acuerdo. El porcentaje supera ampliamente el 10% que, se estimaba, se había negociado con el comisionado comercial de la UE. La decisión podría desencadenar una guerra comercial que afectaría a bienes de bajo margen, tales como el chocolate belga, la mantequilla irlandesa y el aceite de oliva italiano.
Viendo los n{umeros, México aparece como uno de los socios comerciales más importantes de Estados Unidos, con importaciones que alcanzaron más de US$505.000 millones en bienes por parte de consumidores y empresas estadounidenses durante 2024.
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos informó que México representó el 69% de las importaciones estadounidenses de verduras y el 51% de las de frutas frescas en los últimos años. Una de las consecuencias de los cambios es que los consumidores podrían experimentar aumentos de precios más rápidos en comparación con otros bienes.
Esta política, que no distingue entre aliados históricos o rivales, fue una de las promesas fundamentales de su campaña presidencial de 2024, en la que manifestó su intención de establecer los cimientos para revitalizar la economía de Estados Unidos, argumentando que había sido "saqueada" por otras naciones durante décadas.