El prestigioso diario The New York Times ha publicado dos editoriales de una dureza inédita contra la gestión de Donald Trump, tras la muerte de un ciudadano a manos de agentes federales del ICE en Minnesota. Este trágico incidente, que ha provocado una ola de protestas en todo el estado, sirve como detonante para un análisis profundo sobre la violencia estatal y el incierto rumbo institucional que atraviesa Estados Unidos actualmente.
Las cuatro dimensiones del derrumbe institucional
En su columna, el periodista David Brooks describe un panorama desolador, advirtiendo sobre un colapso institucional y social inminente. Citando el temor de jefes policiales locales, Brooks argumenta que el país se encuentra en un punto de quiebre histórico. Según su análisis, existen cuatro derrumbes simultáneos que amenazan la estabilidad: el deterioro del orden internacional, la erosión de la paz social por el accionar del ICE, el debilitamiento de la democracia y lo que define como el declive mental del mandatario, a quien tilda de ególatra.
Brooks subraya con preocupación el uso desmedido de la fuerza militar, recordando que durante el pasado 2025 el país participó en más de 600 misiones de bombardeo. Para el analista, este ejercicio del poder sin límites está empujando a la nación hacia una deriva autoritaria de consecuencias impredecibles.
Por otro lado, la columnista Masha Gessen es aún más tajante al afirmar que el terrorismo de Estado se ha instalado en suelo estadounidense. El reciente asesinato de Alex Jeffrey Pretti es presentado como la prueba definitiva de una política de miedo permanente. Gessen sostiene que los operativos federales, realizados incluso frente a niños, buscan silenciar a la población civil.
Estas críticas reflejan un clima de tensión interna donde la distinción entre culpables e inocentes parece haberse desdibujado ante la mirada del mundo.