En un impactante caso que conmocionó a la comunidad de Queensland, Australia, una influencer de 34 años fue detenida tras descubrirse que envenenaba a una bebé de 1 año para generar lástima y aumentar su número de seguidores en redes sociales. La mujer enfrenta cargos graves por tortura, administración de veneno, elaboración de material de explotación infantil y fraude.
El engaño que alarmó a las autoridades
La investigación comenzó en octubre de 2024, cuando la bebé ingresó a un hospital presentando serios problemas físicos y emocionales. La situación despertó sospechas entre los profesionales de salud, quienes alertaron a la Policía de Queensland. Posteriormente, en enero de este año, pruebas toxicológicas confirmaron la presencia de medicamentos no autorizados en el organismo de la niña.
"No hay palabras para describir lo repulsivos que son delitos de esta naturaleza", declaró Paul Dalton, detective inspector de la Policía de Queensland, en una conferencia de prensa . Dalton calificó los hechos como "inaceptables" y aseguró que las autoridades harán todo lo posible para proteger a la menor y llevar a la responsable ante la Justicia.
Una trama manipuladora
La influencer, quien había recaudado alrededor de 37,300 dólares a través de donaciones en la plataforma GoFundMe, presentaba a la niña como una paciente con una enfermedad terminal. Sin embargo, las investigaciones revelaron que era la propia mujer quien inducía los síntomas en la menor. Según las autoridades, administraba medicamentos recetados y de venta libre sin aprobación médica, incluidos fármacos sobrantes en su hogar.
"No hay excusa para hacerle daño a un niño, especialmente a un bebé de 1 año que depende completamente de otros para su cuidado y supervivencia", enfatizó Dalton.
Aunque la relación exacta entre la influencer y la menor no ha sido confirmada, la acusada declaró conocer a la niña sin especificar si era su hija.
Próximo paso en el proceso judicial
La mujer deberá comparecer este viernes ante el Tribunal de Magistrados de Brisbane, donde se presentarán los cargos en su contra. Mientras tanto, las autoridades confirmaron que la bebé se encuentra en buen estado y bajo protección. Además, se trabaja para reembolsar a los donantes afectados por el engaño.
Este caso expone los límites extremos a los que algunas personas llegan por obtener fama y beneficios monetarios en el entorno digital, dejando una marca indeleble en la vida de una inocente.


