La Ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, confirmó que el gendarme Nahuel Agustín Gallo se encuentra detenido en una base de inteligencia del régimen de Nicolás Maduro, ubicada en el estado de Táchira, Venezuela. La noticia ha generado una ola de reacciones y alarma, tanto en la Argentina como en el ámbito internacional.
"Sabemos dónde está": el mensaje contundente de Bullrich
En una entrevista radial, Bullrich fue categórica: "Nosotros sabemos dónde está. La Gendarmería acaba de presentar una denuncia penal por este secuestro". La funcionaria detalló que Gallo está retenido en una base de inteligencia de Táchira, una región conocida por su inestabilidad y cercanía a la frontera con Colombia.
Según Bullrich, las autoridades venezolanas convocaron a la madre de la novia de Gallo, pero ella decidió no acudir por motivos de seguridad. "La citaron a la madre de la novia, pero por un tema de seguridad ella no se acercó", agregó la ministra, dejando entrever la gravedad del contexto.
Un destino inesperado y un vuelo truncado
El gendarme, quien trabaja en el escuadrón 27 de la Gendarmería Uspallata, en Mendoza, estaba de vacaciones cuando viajó a Venezuela para reunirse con su esposa e hijo, residentes en Caracas desde hace siete meses. Su plan inicial era tomar un vuelo desde el aeropuerto de Táchira hacia la capital venezolana, pero su travesía se vio interrumpida en circunstancias aún no esclarecidas.
La región de Táchira, donde se encuentra detenido, es considerada una de las zonas más conflictivas de la frontera colombo-venezolana. A más de 650 kilómetros de Caracas, esta área es conocida por la presencia de grupos armados y operaciones de inteligencia del gobierno de Maduro.
Reacciones y preocupación internacional
El caso de Gallo ha encendido las alarmas en la comunidad internacional y en la Argentina, donde las autoridades consideran la situación como un "secuestro". Desde distintos sectores se exige la inmediata liberación del gendarme y se insta al gobierno argentino a intensificar las gestiones diplomáticas.
Este episodio suma un nuevo capítulo a las tensiones entre Argentina y Venezuela, y plantea interrogantes sobre la seguridad de los ciudadanos argentinos en el país caribeño. Mientras tanto, la familia de Gallo espera con angustia noticias sobre su situación, mientras el gobierno analiza las medidas a seguir.


