Ucrania acusó a Rusia de enviar a niños ucranianos "secuestrados" en los territorios ocupados a "campos de reeducación" en Corea del Norte y otros destinos.
El mediador para los derechos humanos, Dmytro Lubinets, dio cuenta de la existencia de estos centros donde se sometería a los menores "ucranianos a una rusificación" y "militarización forzada". El funcionario ucraniano defendió que "se debe localizar a todos los niños, protegerlos y llevarlos a sus casas. Los niños ucranianos no pueden ser armas en manos del agresor". Las autoridades de Kiev acusan a Moscú de haber secuestrado a, al menos, 20.000 niños ucranianos desde el inicio del conflicto en 2022.
La red de 165 centros de reeducación y la orden de arresto
En este contexto, durante una audiencia en el Senado estadounidense, Kateryna Rachevska, responsable de la ONG Regional Center for Human Rights, declaró que su organización había detectado "165 campos de reeducación" para niños.
Dichos centros se ubicarían en territorios ucranianos ocupados, Rusia, Bielorrusia y Corea del Norte. De hecho, dos niños, oriundos de Crimea y Donetsk, fueron enviados a un campo situado en Songdowon, a 9.000 km de Ucrania.
En 2023, la Corte Penal Internacional emitió una orden de arresto contra Vladímir Putin por la "deportación ilegal de niños" de zonas ocupadas. Moscú rechaza esas acusaciones y afirma que salvó a esos niños de la guerra.
