La tranquilidad de la pequeña ciudad de Yemassee se vio perturbada de manera inesperada: 43 monos rhesus lograron escapar de las instalaciones de Alpha Genesis, un laboratorio dedicado a la investigación médica. La noticia generó desconcierto entre los vecinos, quienes, a pesar de las garantías de las autoridades, no pueden evitar relacionar esta fuga con escenarios de ciencia ficción.
El jefe de policía local, Gregory Alexander, aseguró que estos primates son "inofensivos y un poco asustadizos". Sin embargo, se les recomendó a los residentes mantener sus puertas y ventanas cerradas. "No están infectados con ninguna enfermedad", aclaró Alexander en una llamada telefónica con Associated Press, intentando apaciguar el nerviosismo que se propagó rápidamente por la comunidad. Los monos, de la especie macaco rhesus, escaparon luego de que un empleado nuevo no asegurara bien una cabina.
Fugas pasadas y falta de respuestas del laboratorio
Alpha Genesis, una empresa que provee primates para investigaciones en todo el mundo, ha enfrentado episodios similares en el pasado. En 2014, se registró la fuga de 26 primates; en 2016, otros 19 lograron escapar. En 2018, la compañía recibió una multa de $12,600 dólares tras la fuga de docenas de monos y debido a problemas en las condiciones de alojamiento de los primates.
Hasta ahora, la empresa no ha emitido declaraciones sobre la fuga reciente, aunque el jefe Alexander confirmó que se han instalado trampas y cámaras térmicas para localizar y recapturar a los fugitivos. "Los entrenadores suelen atraerlos de vuelta con frutas o pequeños obsequios", explicó Alexander. Sin embargo, la magnitud de esta fuga presenta un desafío mayor.
Recomendaciones para la comunidad
La policía y Alpha Genesis hicieron un llamado a la calma, aunque instaron a la comunidad a permanecer alerta. "En caso de ver a uno de estos monos, llamen al 911 de inmediato", pidió Alexander. Aunque no representan una amenaza directa, la recomendación oficial es evitar el contacto y no intentar capturarlos.
El fin de los centros de experimentación con primates en Argentina: un ejemplo a seguir
La fuga de primates en Estados Unidos hace recordar el cierre, en 2022, del último bioterio de experimentación con primates en Argentina, ubicado en el Centro de Educación Médica e Investigaciones Clínicas (CEMIC). Desde 1983, el bioterio se usaba para investigaciones científicas, pero en los últimos años, los cambios en las regulaciones y el creciente rechazo a la experimentación con primates llevaron a su clausura.
Una nueva conciencia: el fin de los experimentos en animales
La noticia de la fuga en Carolina del Sur subraya el debate sobre el uso de primates en experimentos médicos, un tema que en muchos países ha impulsado movimientos para prohibir estas prácticas y fomentar métodos alternativos. La fuga de estos animales no sólo muestra una vulnerabilidad en los sistemas de seguridad de laboratorios sino que resalta la necesidad de debatir sobre el uso ético de los primates en investigación científica.


