La experimental terapia celular CAR-T se está volviendo muy prometedora, dado que podría revolucionar el tratamiento de algunos tipos de cáncer y enfermedades autoinmunes. En este sentido, un último avance arrojó un nuevo método que permite generar dichas células directamente dentro del organismo del enfermo.
El equipo a cargo de la investigación, liderado por Capstan Therapeutic y en el que participan, entre otros, la Universidad de Pensilvania (EE. UU.), ha desarrollado una estrategia que permite la antedicha multiplicación de células sanas.
Bajo este lineamiento, los científicos médicos publicaron, en la prestigiosa revista Science, un estudio en el que se presenta la nueva técnica, la cual demostró una reprogramación inmunitaria rápida y sostenida en modelos de animales pequeños, lo que la hace prometedora para el tratamiento de padecimientos oncológicos y de enfermedades autoinmunes.
Las características del tratamiento con CAR-T
Las terapias con las denominadas células CAR-T modifican genéticamente un tipo de glóbulos blancos del sistema inmune, los linfocitos T, y se los potencia para identificar y atacar las células cancerosas. Hasta ahora, ha supuesto una revolución en el tratamiento de los cánceres de la sangre, como la leucemia y el linfoma.
Sin embargo, hasta hoy, para generar CAR-T hay que extraer las células del enfermo, modificarlas en laboratorio y volver a introducirlas, por lo que se trata de terapias demasiado costosas y que dependen de una infraestructura médica especializada, solo existente en algunas partes del mundo.
La nueva técnica anunciada permite generar células CAR-T directamente dentro del organismo, usando nanopartículas lipídicas dirigidas (tLNP), las cuales llevan directamente a los linfocitos T una carga de ARN mensajero (ARNm), que es un tipo de molécula que transporta información genética.
Para probar la eficacia del sistema se usaron muestras de sangre de humanos con enfermedades autoinmunes, demostrando que las células T podían manipularse con una eficacia similar a las de donantes sanos y que podían eliminar con éxito las células cancerígenas de los pacientes.
Por el momento, se están desarrollando las pruebas finales para la aprobación legal del tratamiento. Sin embargo, especialistas consideraron que el acceso será una cuestión problemática, durante un tiempo, dado que son muy pocas las instituciones médicas con capacidad para implementarlo actualmente.
