Las Tropas Guardafronteras de Cuba mataron a cuatro tripulantes de una lancha con matrícula de Florida tras un enfrentamiento armado en aguas de Villa Clara. Según el Ministerio del Interior, la embarcación civil ignoró la orden de detenerse y abrió fuego contra los agentes, quienes respondieron al ataque.
El incidente dejó también siete heridos, incluyendo a un oficial cubano. El suceso ocurre en un clima de máxima tensión diplomática, mientras EE. UU. mantiene un asedio petrolero sobre la isla. El gobierno cubano vinculó la embarcación con actividades de tráfico humano.