La psicóloga Jacqueline Orellana Rosenberg respondió a los polémicos dichos del mandatario peruano, José María Balcazar, sobre las relaciones con menores. Según la especialista, no existe el consentimiento real cuando hay una asimetría de poder, y califica el mensaje oficial como una forma de violencia discursiva desde el Estado, que borra el daño.
Para Orellana, el Estado debe ser el "padre simbólico" que otorga la ley y protección. Al relativizar el abuso, la institución que debería cuidar a las infancias se convierte en un ente que legítima la agresión. Este discurso no solo es un error político, sino una peligrosa habilitación de la impunidad en la sociedad.