La cooperación militar en el Cono Sur se intensifica con la reciente autorización del Gobierno argentino para la realización de dos importantes programas de ejercicios combinados en el Atlántico Sur: 'Solidaridad' y 'Tridente'.
Estas maniobras no solo involucran a las fuerzas armadas nacionales, sino que también suman a socios estratégicos como Chile y Estados Unidos, en un esfuerzo por mejorar la interoperabilidad y las capacidades de respuesta ante diversos escenarios.
El anuncio, formalizado a través de la publicación del Decreto 697/2025 realizada este lunes en el Boletín Oficial, establece un marco legal para la salida de tropas y medios argentinos, así como para el ingreso de personal y equipamiento militar extranjero a territorio nacional.
Esta decisión se enmarca en una estrategia de modernización de las Fuerzas Armadas y de reafirmación de los compromisos de defensa regional.
¿Qué son los programas 'Solidaridad' y 'Tridente'?
Ambos programas son ejercicios militares combinados que tienen un fuerte componente naval y se desarrollan principalmente en el área del Atlántico Sur. Aunque forman parte de un paquete más amplio de 20 ejercicios combinados autorizados, su naturaleza y los participantes que convocan les otorgan una relevancia particular.
'Solidaridad': asistencia humanitaria y respuesta naval
El programa 'Solidaridad' se enfoca tradicionalmente en la asistencia humanitaria y las operaciones de búsqueda y rescate (SAR) en el mar.
El objetivo principal es capacitar a las fuerzas en la coordinación de respuestas rápidas y efectivas ante catástrofes naturales, accidentes marítimos o cualquier emergencia que requiera una acción conjunta.
Si bien el componente principal es la Armada, también puede involucrar unidades aéreas y terrestres con capacidad de despliegue rápido.
El énfasis del programa es mejorar la coordinación logística y el flujo de información entre las naciones aliadas durante situaciones de crisis que trascienden las fronteras.
'Tridente': interoperabilidad y defensa marítima
Por su parte, el ejercicio 'Tridente' tiene una orientación más marcada hacia la defensa naval y la interoperabilidad en combate.
Su objetivo fundamental es estandarizar procedimientos operativos, practicar tácticas de defensa y ataque, y fortalecer las capacidades de vigilancia y control de los espacios marítimos y fluviales del Atlántico Sur.
El alcance operacional involucra la ejecución de maniobras complejas con buques, aeronaves y, posiblemente, submarinos, simulando escenarios de amenaza a la seguridad marítima.
Con él se pone énfasis en desarrollar la confianza mutua y la capacidad de las tripulaciones para operar bajo un comando combinado eficaz.
Países intervinientes: una alianza estratégica trilateral
Los programas 'Solidaridad' y 'Tridente' se distinguen por la composición de sus participantes, que subraya la intención de Argentina de estrechar lazos con Estados Unidos como socio extrarregional y Chile como su principal socio de defensa en el Cono Sur.
La inclusión de EE.UU. en estos ejercicios en el Atlántico Sur es un punto clave, dado que permite a las fuerzas argentinas y chilenas entrenarse con una potencia militar global, adoptando estándares y tecnologías que son cruciales para la modernización de la defensa regional. Esto contribuye a los objetivos del Comando Sur de EE.UU. de fomentar la estabilidad y la cooperación de seguridad en América Latina.
¿Cuándo y dónde se realizarán los ejercicios?
La autorización otorgada por el Gobierno argentino cubre un período de doce meses, permitiendo flexibilidad en la planificación logística y operativa de los tres países.
Ambos ejercicios están programados para realizarse en algún momento entre el 1° de septiembre de 2025 y el 31 de agosto de 2026.
Las maniobras tendrán lugar en el Atlántico Sur, en el espacio marítimo bajo jurisdicción argentina, tal como se especifica en la autorización oficial. Esto permite a las fuerzas practicar en un entorno operacional de alta relevancia estratégica para el país.
El mecanismo de autorización: un DNU clave
La participación de las Fuerzas Armadas argentinas en ejercicios conjuntos y el ingreso de tropas extranjeras a suelo nacional requieren una autorización expresa del Congreso de la Nación, según lo dispuesto por la Constitución y la Ley N° 25.880. Sin embargo, el Gobierno Nacional ha avanzado con la autorización a través de un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU).
El proceso se llevó a cabo de la siguiente manera:
El Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas (EMCO) y los Estados Mayores de cada fuerza (Ejército, Armada, Fuerza Aérea) elaboraron el programa de ejercitación para el período 2025-2026, que incluye las 20 maniobras (bilaterales y multilaterales).
Después, el Presidente de la Nación firmó el Decreto 697/2025, el cual autoriza de manera provisoria la realización de los ejercicios. El decreto se basa en las facultades del artículo 99, inciso 3 de la Constitución Nacional, que permite emitir DNUs en circunstancias excepcionales.
Finalmente, el decreto, junto con el Proyecto de Ley N.º 25/2025, fue remitido al Congreso de la Nación para su revisión y ratificación.
Este mecanismo busca asegurar la continuidad del adiestramiento y la participación en los compromisos internacionales de defensa sin demoras burocráticas, aunque la validez final de la autorización depende de su tratamiento y eventual aprobación legislativa.
Un paso hacia la interoperabilidad regional
La realización de los ejercicios 'Solidaridad' y 'Tridente' simboliza la apuesta argentina por el fortalecimiento de la defensa regional y la cooperación estratégica.
Al entrenarse junto a Estados Unidos y Chile, la Argentina no solo busca mejorar sus tácticas y equipamiento, sino también consolidar su rol como actor responsable y capaz en la seguridad marítima del Atlántico Sur.
El objetivo final es tener fuerzas armadas mejor preparadas para cualquier misión, desde la defensa soberana hasta la ayuda humanitaria urgente.

