Este martes, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo que el Gobierno Federal "probablemente" cierre a partir de esta medianoche (00 hs del miércoles). Dicha situación surge ante la falta de acuerdo entre republicanos y demócratas para aprobar, en el Congreso, un presupuesto que mantenga a la Administración plenamente operativa.
La pugna por Medicare y la inmigración
Durante un evento con periodistas en la Casa Blanca, Trump acusó a los legisladores demócratas de querer ofrecer programas de salud como Medicare a inmigrantes ilegales. El republicano considera que "esto atrae a personas al país, ya que buscan acceder a la atención médica", y aseveró estar teniendo "una gran disputa" con sus opositores.
En este sentido, la falta de consenso fue evidente luego de que la reunión entre los líderes de la Cámara de Representantes y el Senado con el presidente terminara sin un texto de acuerdo en la víspera. En consecuencia, todo indica que el Congreso no aprobará fondos provisionales antes de la medianoche, momento en el que está previsto que se produzca el cierre.
Si bien Trump afirmó que no buscan el cierre porque están "viviendo un momento histórico", resaltando los supuestos logros económicos de su administración, la amenaza de consecuencias sobre las oficinas federales es casi inminente.
Despido de empleados y servicios afectados por el cierre
El mandatario neoyorquino advirtió, a su vez, sobre posibles medidas irreversibles que podrían perjudicar a los estadounidenses durante el cierre. Entre ellas, mencionó la posibilidad de despedir a un gran número de empleados o eliminar programas y servicios que son importantes para ellos. Sin ir más lejos, su Oficina de Administración y Presupuesto ya ha instado a agencias federales a despedir a funcionarios no esenciales si se produce el bloqueo.
En caso de producirse un cierre parcial a partir del miércoles 1 de octubre, resultarán afectados servicios no prioritarios. Estos incluyen museos y parques nacionales o ciertos procedimientos de gestión de trámites.
No obstante, se aclaró, que todas las agencias destinadas a garantizar la seguridad de las personas y sus bienes, como el FBI o los controladores aéreos, seguirán operando con normalidad.