China registra su tercer año consecutivo de caída poblacional
Desbalance de género, baja natalidad y altos costos de crianza: los retos de China en su lucha por estabilizar su población
Por Ciudadano.News
17 Enero de 2025 - 14:42
17 Enero de 2025 - 14:42
17 Enero de 2025 / Ciudadano News / Internacionales
En 2024, la población de China disminuyó en 1,39 millones de personas, según datos oficiales de la Oficina Nacional de Estadística (ONE). Este descenso, el tercero consecutivo, refleja una preocupante tendencia demográfica para el país más poblado del mundo.
Al cierre del año, China contaba con una población total de 1.408,28 millones de habitantes, por debajo de los 1.409,67 millones registrados en el 2023. Este descenso del 0,09% se suma a una disminución del 0,14% en 2023 y al punto de inflexión de 2022, cuando el país registró por primera vez desde 1961 una caída poblacional debido a la gran hambruna de esa época.
A pesar de la tendencia general, en 2024 se registró un leve aumento en los nacimientos, alcanzando los 9,54 millones frente a los 9,02 millones de 2023, la cifra más baja desde 1949. Este incremento se atribuye a las políticas gubernamentales para fomentar la natalidad y al simbolismo del "año del dragón", considerado un período auspicioso para tener hijos según la cultura china.
Sin embargo, las medidas para estimular la natalidad, como la autorización de tener un tercer hijo desde 2021, han tenido un impacto limitado. La población sigue enfrentando barreras económicas y sociales, como los altos costos de crianza y la preferencia por priorizar las carreras profesionales. Durante el XX Congreso del Partido Comunista Chino en 2022, el gobierno enfatizó la importancia de reducir los costos del embarazo, el parto, la escolarización y la crianza para revertir la tendencia.
Otro de los problemas demográficos de China es el desbalance de género. En 2024, la proporción de hombres a mujeres fue de 104,34 por cada 100, con un total de 719,09 millones de hombres frente a 689,19 millones de mujeres. Este desajuste, en parte consecuencia de las políticas de control de natalidad que favorecieron el nacimiento de varones, plantea retos sociales y económicos a largo plazo.
Por otro lado, los datos de mortalidad muestran una ligera mejora: en 2024 se registraron 10,93 millones de fallecimientos, frente a los 11,1 millones de 2023. Este descenso sugiere un aumento en la esperanza de vida, aunque el impacto positivo es insuficiente para revertir la caída poblacional.
El presidente Xi Jinping ha reconocido la crisis demográfica como un "asunto vital" y ha pedido esfuerzos conjuntos para combatir la disminución de la natalidad. El Gobierno chino enfrenta el desafío de garantizar un crecimiento poblacional sostenible que respalde la economía y el sistema social del país.
El futuro de China dependerá, en gran medida, de su capacidad para superar esta crisis. La implementación de estrategias efectivas podría marcar la diferencia entre mantener su influencia global o enfrentar una reducción en su peso económico y demográfico en las próximas décadas.