Alta como la Torre Eiffel

China construye la represa más alta del mundo: el megaproyecto que cambiará el futuro energético de Asia

Con esta obra Beijing busca reducir su dependencia de los combustibles fósiles y liderar el desarrollo global de las energías renovables.

Por Ciudadano.News

Shuangjiangkou está diseñada para generar hasta 2.000 megavatios de energía. — Foto: El Ciudadano Rosario

China avanza en la construcción de la represa más alta del planeta, una megaobra de ingeniería llamada Shuangjiangkou, que alcanzará los 312 metros de altura, equivalente a la Torre Eiffel. El proyecto se desarrolla en el río Dadu, en la provincia de Sichuan, y será clave en la transición energética de China hacia fuentes limpias y renovables.

Cuando finalice, superará el actual récord que ostenta la represa china Jinping-I, de 305 metros. Esta infraestructura no solo generará energía hidroeléctrica a gran escala, sino que también representará un hito mundial en construcción de presas en zonas montañosas.

Esta obra de ingeniería monumental refuerza la estrategia de Beijing para reducir su dependencia de los combustibles fósiles y consolidar su liderazgo en energías renovables.

Una represa de la altura de la Torre Eiffel 

Con más de 300 metros de altura, la presa Shuangjiangkou será comparable a un rascacielos de 100 pisos y está diseñada para generar hasta 2.000 megavatios de energía, suficientes para abastecer millones de hogares y reducir significativamente las emisiones de carbono en el suroeste de China.

La megaobra servirá para controlar inundaciones y regular el caudal del río en épocas de crecida, una preocupación constante en las zonas montañosas del país.

La nueva obra superará el actual récord que ostenta la represa Jinping-I, de 305 metros.

Elogios y críticas ambientales

Desde su planificación en 2005, la obra ha sido objeto de críticas por parte de organizaciones ambientalistas, que alertan sobre:

  • Impacto ecológico en la región.
  • Desplazamiento de comunidades locales.
  • Riesgo sísmico, ya que Sichuan es una zona con fuerte actividad tectónica.

Frente a esto, las autoridades chinas han invertido en tecnología avanzada de seguridad estructural para reducir los riesgos y garantizar la sostenibilidad de la represa a largo plazo.

La finalización del proyecto Shuangjiangkou está prevista para fines de esta década, y su puesta en marcha reconfigurará el mapa energético de Asia.

Con este tipo de obras, China consolida su liderazgo en infraestructura energética y energías limpias, mientras el mundo observa con atención el equilibrio entre desarrollo y sostenibilidad.

Con información de Ciudadano de Rosario