El ministerio de Comercio de China anunció, este viernes 27 de diciembre, que abrió una investigación sobre la carne de res importada, con énfasis en Argentina, Brasil y Australia, a solicitud de representantes de la industria cárnica nacional del país asiático, que atraviesa dificultades competitivas de comercialización.
El precio interno de la carne vacuna, en China, ha mantenido una tendencia a la baja en los últimos años. Los analistas del sector culpan al exceso de oferta y a la falta de demanda, ya que la segunda economía más grande del mundo experimenta una desaceleración en el consumo local.
A su vez, las importaciones de cortes de res aumentaron considerablemente, y China representa un mercado estratégico para países como Brasil, Argentina y Australia.
Brasil, primer exportador mundial de carnes de corte vacuno, afirmó en un comunicado que "en principio", no tomará "ninguna medida preliminar", tras tomar conocimiento de la apertura de esta investigación.
La cancillería de Relaciones Exteriores de Brasilia, también adelantó que el gobierno Lula da Silva demostrará "en los próximos meses que la carne brasileña exportada a China no perjudica en modo alguno a la industria china, siendo, por el contrario, un factor importante para complementar la producción local china".
La investigación se fundamenta en que, en los últimos años, la importación de cortes de res "tuvo un impacto negativo significativo en la industria nacional", según funcionarios de la cartera de Comercio.
Las importaciones de carne de res en 2023 fueron 65% superiores a las de 2019, según los productores citados en el comunicado.
La investigación debería durar ocho meses, aunque "podría extenderse adecuadamente bajo circunstancias especiales", señaló el anuncio. Asimismo, se aclaró que las importaciones no se verían afectadas durante el período de evaluación y análisis de incidencia.