Los hogares chilenos recuperaron la electricidad tras un apagón que afectó a gran parte del país dejando a ocho millones de hogares sin luz, militares en las calles por toque de queda y el Festival de Viña suspendido.
El presidente Gabriel Boric declaró el toque de queda durante la noche para garantizar la seguridad y anunció sanciones para las empresas que gestionan el suministro eléctrico, responsabilizándolas de la emergencia.
Durante la noche, Chile recuperó la electricidad en el 90% de los hogares, tras el apagón masivo que afectó a la mayoría de su territorio, incluida la capital, Santiago, por una falla eléctrica.
La magnitud del corte de suministro, que tuvo lugar poco después de las tres de la tarde, llevó al Gobierno chileno a decretar un toque de queda entre las 22 y las 6, entre la región de Arica y Parinacota, en el norte del país, y la de Los Lagos, en el sur. Boric explicó que se tomó la medida para garantizar la seguridad.
Las autoridades desestimaron la posibilidad de un ataque contra la red eléctrica y Boric responsabilizó de la emergencia a las compañías privadas que gestionan el sistema de electricidad.
Hospitales y cárceles continuaron funcionando con normalidad , debido a sus generadores de emergencia, pero el apagón causó caos en la sociedad.
La circulación en la capital se vio muy afectada por el masivo apagón, al tener que desalojarse el metro, que traslada a diario a más de dos millones de personas.
Muchas empresas suspendieron su jornada laboral ante la ausencia de electricidad, pero los trabajadores quedaron varados, ante la complicación de regresar casa al no ser suficiente el servicio de micros.
Debido al apagón, se suspendieron las clases lo que afectó a unos 300.000 alumnos de distintos niveles educativos.
Se trató del peor apagón en Chile de los últimos 15 años, cuando en 2010 una caída de la red eléctrica en la región de Biobío dejó sin luz a gran parte de la población.
Con información de RFI y CNN
