El presidente de Chile, Gabriel Boric, postuló a la exmandataria trasandina Michelle Bachelet como candidata a secretaria general de las Naciones Unidas (ONU), destacando su trayectoria y liderazgo, y con la intención de que tome el lugar del portugués, António Guterres, a partir del 1 de enero de 2027.
El anuncio de Boric fue realizado durante su alocución en la octogésima Asamblea General de la ONU en Nueva York, Estados Unidos, donde la exmandataria también se encontraba presente. El líder de izquierda señaló que para él es "un tremendo honor anunciar desde aquí (Nueva York) que Chile nominará a nuestra expresidenta Michelle Bachelet Jeria como candidata a la Secretaría General de Naciones Unidas".
La candidatura de Bachelet como una apuesta de liderazgo femenino e igualdad
El jefe de Estado sudamericano enfatizó que la ONU debe reflejar los avances del mundo. En este sentido, Boric, argumentó que reconocer a una mujer al mando del organismo multilateral no es solo símbolo de equidad, sino que representa y hace realidad que las mujeres, siendo la mitad de la población global, pueden ocupar todos los espacios de conducción y que ningún puesto les está vetado. Por lo tanto, enfatizó que Chile quiere contribuir activamente a este esfuerzo colectivo de una política de igualdad.
Una trayectoria respetada y de vinculación internacional
Boric destacó que Bachelet "no solo es una figura ampliamente conocida y respetada en el ámbito global", sino una mujer con una biografía profundamente coherente con los valores que inspiran la carta de las Naciones Unidas. Su extensa trayectoria incluye haber sido jefa de Estado de Chile en dos ocasiones (la primera mujer) y, además, haber servido como ministra de Salud y de Defensa. A su vez, se destacó su camino en el organismo multinacional como directora ejecutiva de ONU Mujeres y Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos.
A juicio del presidente chileno, en tiempos de desconfianza en el concierto internacional, Bachelet es capaz de tender puentes. Con su liderazgo, la ONU podrá recuperar credibilidad, eficacia y propósito. La postulación, precisó el mandatario, se sustenta en la certeza de que la expresidenta puede contribuir de manera decisiva a que las Naciones Unidas vuelva a ser un espacio de encuentro de las naciones, de soluciones de las problemáticas que enfrenta la humanidad y de esperanza activa con la premisa de un mundo mejor.