Chile, en alerta máxima por la amenaza de Trump de arancelar el cobre
El presidente de Estados Unidos dijo que quiere que se país vuelva a ser potencia en la producción del material, por lo que gravará el ingreso desde otros países.
El anuncio del presidente estadounidense Donald Trump sobre la imposición de un arancel del 50% al cobre, que comenzará a regir el 1 de agosto, tomó por sorpresa al Gobierno de Chile y a las autoridades de la Corporación del Cobre (Codelco), empresa estatal chilena considerada "el sueldo de Chile" por ser su mayor producto de exportación.
"Estados Unidos, una vez más, construirá una industria del cobre dominante", dijo Trump, desatando un escenario de alta incertidumbre en la minera estatal chilena y en la administración liderada por Gabriel Boric.
Asombro y desconcierto en Codelco
Según informó en las últimas horas el diario chileno El Mercurio, dentro de Codelco el ambiente fue de asombro y desconcierto. Además, la magnitud del arancel fue inesperada. "Es muy alto, no lo esperábamos", admitieron al interior de la compañía según el medio santiaguino.
Aunque el presidente del directorio, Máximo Pacheco, señaló que "se desconocía si se iba a aplicar a todos los productos de cobre o solo a algunos", en Codelco existe la convicción de que la medida alcanzará a toda la cadena productiva, "porque Trump dijo que quiere desarrollar minas de cobre y eso supone aplicar el nuevo arancel a todos los productos involucrados en la cadena".
Estados Unidos representa actualmente el 11,5% de las exportaciones chilenas de cobre, con Codelco aportando el 70% de esos envíos. La estatal provee unas 350 mil de las 500 mil toneladas que Chile exporta anualmente al país norteamericano, generando ingresos por 3.500 millones de dólares anuales. "Una cifra que no deja de ser relevante", comentan desde la empresa.
Ante este escenario, la estatal Codelco activó sus protocolos de gestión de crisis y comenzó a analizar estrategias para mitigar el impacto de los aranceles. Reuniones ejecutivas y contactos permanentes entre los miembros del directorio han marcado los últimos días en la compañía, que también ha mantenido comunicación directa con Presidencia, Cancillería y la embajada de Chile en Washington, liderada por Juan Gabriel Valdés.
Donald Trump.
Estrategia en dos tiempos
La cuprífera prevé dos efectos principales. A corto plazo, se espera que los consumidores estadounidenses absorban el mayor costo del arancel, ya que el país no cuenta con suficiente producción doméstica. "Podríamos seguir vendiendo, pero más caro, porque el mayor costo se traspasaría al cliente", explican desde la empresa. Sin embargo, advierten que a mediano plazo "llegar a Estados Unidos podría dejar de ser relevante".
En paralelo, el precio internacional del cobre experimentó una fuerte alza tras el anuncio, cerrando el viernes en US$ 4,37 la libra, lo que representa un incremento del 10,7% en lo que va del año. No obstante, los análisis internos proyectan un repunte temporal antes del 1 de agosto, seguido de una posible baja hacia 2026. "Hay una expectativa al alza motivada por una reacción coyuntural, puntual, de mayor demanda", señalan, pero anticipan que luego vendría "un ajuste del mercado".
La caída del precio del cobre tendría un impacto directo en las finanzas públicas de Chile. Por cada centavo de dólar que baje su cotización promedio anual, el país pierde 120 millones de dólares en exportaciones, de los cuales 60 millones corresponden a ingresos fiscales, ya sea por impuestos a la minería privada o excedentes de Codelco.
Dudas sobre la autosuficiencia estadounidense
Aunque la meta de Trump es revitalizar la industria cuprífera local, expertos del mercado dudan de su viabilidad. Un informe de Scotiabank proyecta que en 2025, Estados Unidos producirá solo 1,1 millones de toneladas de cobre, mientras que su consumo será de 1,63 millones, generando un déficit de 0,53 millones de toneladas que deberá cubrirse con importaciones.
A esto se suman obstáculos estructurales: regulaciones ambientales restrictivas, escasas reservas de alta ley y proyectos nuevos que producen concentrado -y no cátodos-, lo que obliga a enviar el mineral a fundiciones en Asia, debido a que Estados Unidos carece de capacidad propia de fundición.
Frente a este complejo escenario, Codelco busca mantener presencia en el mercado estadounidense sin asumir el impacto completo del arancel, mientras refuerza su estrategia de diversificación y contactos diplomáticos. Por ahora, las decisiones se toman día a día. Como señalan dentro de la estatal, "es un tema delicado y muy relevante, pero hay que esperar a ver qué pasa".
"Cuando nos tocan el cobre..."
El presidente de Chile, Gabriel Boric, pidió a su población mantenerse unida para enfrentar medidas contra la libre comercialización del cobre, en referencia al arancel que impuso el mandatario estadounidense Donald Trump a la importación del metal, durante un discurso conmemorando los 54 años de la nacionalización del mineral, en 1971, durante la presidencia de Salvador Allende.
"Quiero invitar a todos mis compatriotas, sin importar su color político, a mantenernos unidos en la defensa de nuestro cobre y de nuestra política comercial; cuando nos tocan el cobre, no hay diferencias entre nosotros, todos salimos a defenderlo con unidad nacional", afirmó el mandatario en el discurso.
La semana pasada, Trump anunció un impuesto del 50 por ciento al cobre, medida que preocupa a Chile debido a que es su principal producto de exportación.
Aunque no mencionó directamente al presidente estadounidense, Boric afirmó que Chile debe mantener una postura clara en materia de comercio internacional frente a "las trabas y penalizaciones del comercio del cobre".
54 años después de la nacionalización del cobre, seguimos trabajando con visión de Estado, orgullosos del camino recorrido y poniendo nuestros esfuerzos en el futuro de nuestra minería. pic.twitter.com/BGxItYcD60
"La minería chilena del cobre hace una contribución vital para sustituir los combustibles fósiles que calientan el planeta, esperamos que la comunidad internacional abra los caminos para que esta industria se siga desarrollando, porque cuanto más se restringe el cobre, más avanza también el calentamiento global", argumentó Boric.
El presidente chileno pidió que en la política nacional, a pesar de las diferencias, se genere "un consenso amplio para salir a defender el cobre hacia afuera".
"Debe haber un consenso para defender la soberanía de nuestras riquezas y decidir cómo ponemos esos recursos al servicio de un mundo más justo y habitable, como país, sepan que contamos con una solidez institucional que nos permite enfrentar las contingencias y vaivenes de este mundo turbulento y con base en nuestra política de autonomía estratégica y diversificación comercial, bregamos por salvaguardar la soberanía y el interés nacional", agregó.
Por último, Boric cerró diciendo: "vamos a seguir vendiendo cobre de alta calidad a todos los países que quieran seguir comprando cobre de alta calidad".