Escándalo "Chifagate" en Perú: la trama de reuniones secretas que podría tumbar al presidente José Jerí
Una nueva crisis institucional sacude al Palacio de Gobierno tras filtrarse encuentros del mandatario con un empresario ligado a capitales oscuros. ¿Peligran las elecciones presidenciales de abril de 2026?
Perú vuelve a transitar el filo de la cornisa política con la explosión del "Chifagate", un escándalo que involucra al presidente interino José Jerí y que amenaza con sacarlo del cargo antes de los comicios de abril de 2026. La trama, que recuerda a crisis anteriores como el "Rolexgate", se centra en una serie de reuniones confidenciales del mandatario con el empresario de origen chino Zhihua Yang en restaurantes de fusión china-peruana, lo que ha desatado una ola inmediata de mociones de vacancia en el Congreso por parte de la oposición.
Nexos con el gigante asiático y millones bajo sospecha
El foco de la investigación parlamentaria recae sobre Yang, un hombre de negocios vinculado a sectores inmobiliarios y de construcción, cuya fortuna no declarada y movimientos de capital ascienden a más de 224 millones de dólares. Lo que comenzó como una sospecha de lobby por el control de puertos estratégicos, como el de Chancay, ha derivado en acusaciones más graves que incluyen posibles vínculos con redes de mafias internacionales.
El Congreso peruano, caracterizado por su rapidez para activar procesos de destitución por incapacidad moral, ya evalúa diversas mociones de no confianza contra Jerí. El presidente, por su parte, ha manifestado públicamente que no renunciará, alegando que su único objetivo es garantizar la transición democrática. Sin embargo, el clima de inestabilidad y la presión judicial complican su permanencia en el poder. En este complejo escenario, la influencia económica de China vuelve a estar en el centro del debate geopolítico regional, mientras el país andino se pregunta si podrá llegar a las urnas sin un nuevo trauma institucional.