El monarca británico Carlos III se refirió, este miércoles, al diagnóstico de cáncer que lo tiene bajo tratamiento y lo definió como una experiencia "desalentadora y a veces aterradora", tanto para el paciente, como para sus familiares y amigos. Así lo afirmó en un mensaje personal escrito en un folleto de invitación a una recepción en el Palacio de Buckingham.
Poco después de recibir el alta, luego de una intervención correctiva por un agrandamiento de próstata, el titular de la Casa de Windsor fue diagnosticado con cáncer, en febrero de 2024. Pese a que se cuida con mucho recelo los partes públicos sobre su estado de salud, una fuente de Buckingham aseguró, hace algunos meses, que el tratamiento evoluciona de forma favorable, aunque para especialistas ajenos a la casa real la mejoría del monarca no es tan auspiciosa y debería catalogarse como estable.
Velada de reflexiones sobre su enfermedad
Durante el evento, organizado en agradecimiento a distintas organizaciones que ayudan a las personas con el flagelo del cáncer, el monarca, de 76 años, también expresó: "Los momentos más oscuros de la enfermedad pueden ser iluminados por la mayor compasión".
El rey, quien es una de las 390.000 personas que reciben este tipo de noticias cada año en Reino Unido, según las estadísticas sobre padecimiento de diferentes tipos de enfermedades oncológicas, elogió el "extraordinario trabajo" de las entidades benéficas por su labor para recaudar fondos para la investigación en busca de mejores diagnósticos y tratamientos, remarcando que tienen la "más profunda admiración y gratitud de toda su familia".