Mark Carney, primer ministro de Canadá, comunicó que "tiene la intención" de reconocer a Palestina como Estado durante la Asamblea General de Naciones Unidas, a celebrarse a partir del 9 de septiembre en Nueva York, marcando un cambio de actitud política del país norteamericano con el fin de preservar la esperanza de una solución en el conflicto de Medio Oriente que involucre dos Estados.
"Canadá tiene la intención de reconocer el Estado de Palestina durante la 80ª sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas", declaró el premier canadiense en una conferencia de prensa. En este lineamiento, Canadá se suma a Francia y Reino Unido, los cuales hace pocos días también manifestaron sus intenciones de reconocer como estado a la nación palestina.
Israel, por su parte, rechazó de inmediato la iniciativa, que consideró parte de una "campaña distorsionada de presión internacional".
"Reconocer un Estado palestino en ausencia de un gobierno responsable, instituciones funcionales o un liderazgo benévolo, recompensa y legitima la monstruosa barbarie de Hamás el 7 de octubre de 2023", afirmó la embajada de Tel Aviv en Ottawa mediante un comunicado.
Francia había anunciado recientemente su postura de reconocer a Palestina, con declaraciones del presidente Emmanuel Macron que provocaron la reacción de Israel, quien afirmó que la decisión "premia el terrorismo".
En este contexto, Carney afirmó que la decisión de su administración se basó en la "arraigada convicción" de Canadá en lograr una solución de dos Estados para el conflicto palestino-israelí, el cual se ha extendido por más de siete décadas.
Preservar la solución de los dos Estados
"Esa posibilidad de una solución de dos Estados se está erosionando ante nuestros ojos", explicó. A su vez, se mostró decepcionado con Israel por no prevenir la catástrofe humanitaria en la Franja de Gaza y por la expansión de los asentamientos en el enclave gazatí, en la Cisjordania ocupada y en Jerusalén Este.
"Durante décadas, se esperó que (la solución de los dos Estados) se alcanzara como parte de un proceso de paz basado en un acuerdo negociado entre el gobierno israelí y la Autoridad Palestina (ANP)", remarcó. "Lamentablemente, este enfoque ya no es sostenible", en tono de lamento.