El Gobierno de Lula da Silva estimó, este miércoles, que la salida de los cinco asilados que permanecían en la residencia de la embajada de Argentina en Caracas, actualmente bajo custodia brasileña, "pone fin a ese episodio y al drama vivido", por esos venezolanos, "durante más de 400 días".
En un comunicado oficial, la cancillería de Itamaraty citó que, como responsable de velar por los intereses argentinos en Caracas, Brasil "gestionó innumerables veces, al más alto nivel" los salvoconductos exigidos para que salieran de Venezuela y ofreció transportarlos "por vía aérea", aunque aclaró que sus pedidos "no fueron atendidos".
Según el Gobierno brasileño, la negativa del régimen de Maduro "prolongó la difícil situación humanitaria en la residencia de la embajada argentina en Caracas, que se encontraba rodeada de fuerzas de seguridad" chavistas.
Cabe recordar, que Brasilia asumió la representación de los intereses de Buenos Aires en Caracas, en agosto de 2024, después de que los diplomáticos argentinos fueran expulsados de Venezuela, como consecuencia de la posición adoptada por la administración de Javier Milei tras las elecciones presidenciales, celebradas en julio de 2024, reconociendo como triunfador al candidato opositor, Edmundo González Urrutia.
El rescate por parte de Estados Unidos
Los cinco asilados, quienes permanecían, desde marzo de 2024, en la sede diplomática, salieron mediante una operación de extracción, ayer martes, según fue anunciado por el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, quien afirmó que los opositores habían sido "rescatados".
Rubio también informó que ya estaban a salvo en territorio de Estados Unidos, pero no ofreció detalles sobre cómo se había logrado que abandonaran Venezuela, un entramado que tampoco el Gobierno venezolano ni la oposición antichavista han aclarado.

